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Las ideas de Hamilton en el Nuevo mileno

Las ideas de Hamilton en el Nuevo mileno

 

George F.Will


En Estados Unidos, la eterna discusión gira en torno a cómo la libertad, al mismo tiempo, depende del gobierno y es amenazada por él, y cómo esa libertad compite con otros valores. Esta discusión era apasionada en 1800 cuando el gobierno, que se estaba mudando de Filadelfia a Washington, tuvo que embalar los archivos del poder ejecutivo. En siete cajas.

Ahora la guerra ha afectado a muchos participantes de la discusión. La guerra ha vuelto peligrosa la actitud “liberal” (1) del cosmopolitismo antagónico. Y, puesto que la guerra ha producido un momento de Hamilton, también resulta incómodo para los conservadores que toman una actitud hostil al poder federal (2).

El 11 de septiembre desconcertó a los liberales porque no sólo provocó una avalancha de patriotismo sino también de nacionalismo – no sólo de amor a la patria sino una robusta afirmación de la superioridad de las instituciones políticas y culturales de Estados Unidos. El moderno liberalismo está profundamente teñido de desconfianza hacia la nacionalidad, y de ansiedad por diluir la soberanía delegando derechos y responsabilidades en cuerpos multinacionales.

El 11 de septiembre le recordó bruscamente a los americanos que la fuente de su seguridad es su estado-nación – no la OTAN, no las Naciones Unidas. Y están encantados con la claridad de la Doctrina Bush: los gobiernos nacionales son los responsables por el terrorismo que irradie de su esfera de control.  

Debido a que el liberalismo (americano) moderno en parte se define a sí mismo como una reacción contra la guerra de Vietnan, y dada su repugnancia ante el poderío americano, muchas veces cedió ante la tentación de la “equivalencia moral” en relación con los orígenes y condución de la Guerra Fría. El liberalismo tiene una actitud de hostilidad y desconfianza ante las fuerzas armadas de Estados Unidos y la CIA – y ante los organismos de seguridad nacional, incluyendo a la policía y el FBI. El liberalismo invirtió el aislacionismo de la derecha (Estados Unidos es demasiado bueno para el mundo), alegando que el mundo es demasiado bueno para las depredaciones del militarismo americnao.

Pero las fuerzas armadas de EU hicieron colapsar el gobierno talibán, complicado en los sucesos del 11 de septiembre, en menos de tres meses y ahora son los organismos de seguridad nacional los que se encuentran entre los americanos y los grupos terroristas clandestinos. Esta hostilidad del liberalismo (que se puede comprobar en tantas películas americanas, la producción del Hollywood liberal) contrasta con el cálido orgullo y gratitud populares.

Más aún, en nombre del “multiculturalismo” y la “diversidad”, el liberalismo ha tratado las diferencias raciales y étnicas como identidades eternas e incambiables y, de cualquier forma, moralmente preferibles a la identidad nacional. De esta forma, la política liberal se ha convertido en el refugio de los grupos que aspiran al status de víctimas. Y el liberalismo está incómodo con lo que el 11 de septiembre ha despertado – un común sentido de nacionalidad. Cuando Estados Unidos se convirtió en víctima, súbitamente la política de considerar víctimas a todo tipo de grupos empezó a parecer vagamente obscena, y el liberalismo perdió el elemento fundamental de su vocabulario: la queja.

Algunos liberales dicen que ahora el liberalismo va a prosperar porque celebra la nobleza y utilidad del gobierno , y la confianza en el gobierno ha aumentado verticalmente (3). Sin embargo, la última vez que esa confianza subió tanto fue bajo Ronald Reagan, que volvió a concentrar el gobierno en sus funciones básicas, como la seguridad nacional.

James Q.Wilson observa que mientras que el liberalismo del New Deal estaba preocupado con quién consigue qué, cuando, dónde y cómo, el liberlaismo moderno está preocupado con quien piensa qué, quién actúa cuándo, quién vive dónde y quién siente qué. El prestigio del gobienro nacional ha subido porque está concentrado en el más elemental de sus deberes: la defensa nacional.

Sin embargo, también los conservadores tienen que reflexionar. Los liberales tienen razón cuando dicen que el sentido de comunidad posterior al 11 de septiembre es problemático para los conservadores del puro individualismo (4) que consideran a los mercados considerados como el mecanismo idóneo de las opciones sociales, y que tienen una general desconfianza de las instituciones gubernamentales. Hasta el espectacular colapso de Enron demuestra cómo el capitalismo requiere un gobierno fuerte para darle estructura a los mercados e imponer la transparencia que sustenta la confianza de los inversionistas.

La angustia y desesperación conservadoras – la creencia de que los americanos están demasidado flácidos moralmente para patriotismo y grandes esfuerzos nacionales – también necesitan una modernización de su vocabulario post 11 de septiembre. Y los sucesos del 11 de septiembre han subrayado los limites del individualismo radical (los llamados libertarios). Este falso conservadurismo afirma que la libertad existe donde no hay compulsión gubernamental, y que generalmente se impone sobre los demás bienes políticos. Esta doctrina desvirtúa una básica virtud conservadora, que es la prudencia, y elimina la necesidad del arte de los conservadores, que es el de equilibrar diversos valores (libertad, igualdad y orden).

El moderno conservadurismo se define a si mismo en reacción al New Deal y la Gran Sociedad – cada uno un proyecto para la nacionalización de la política, cada uno produto de un ejecutivo enérgico. De aquí la renuencia de los actuales conservadores de admirar al fundador especialmente admirado por los primeros conservadores – Alexander Hamilton, el defensor del “ejecutivo enérgico’’ y el más visionario de los fundadores en relación con el poderío económico y militar de Estados Unidos.

Quizas un indicador el efecto de transformación nacional de este momento hamiltoniano: desde el 11 de septiembre se ha reportado una brusca disminución en las ventas de banderas confededadas (5).

George. F. Will es un columnista sindicado, premio Pultizer y uno de los animadores del popular programa televisivo dominical “This Week”.

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SEIS MITOS SOBRE EL LIBERTARIANISMO

MURRAY ROTHBARD 

El libertarianismo es la corriente política de más auge hoy en América. Antes de juzgarla y evaluarla, es de vital importancia dilucidar precisamente en qué consiste la doctrina y, más en concreto, en qué no consiste. Es especialmente relevante aclarar unos cuantos malentendidos que la mayoría de gente tiene acerca del libertarianismo, en particular los conservadores. En este ensayo enumeraré y analizaré críticamente los mitos más comunes en relación con el libertarianismo. Cuando nos hayamos deshecho de éstos, entonces la gente será capaz de discutir sobre el libertarianismo sin fábulas, mitos y malentendidos, y tratar con éste tal y como corresponde: de acuerdo con sus verdaderos méritos y deméritos.

 

 

 

 

 

Mito #1: Los libertarianos creen que cada individuo es un átomo aislado, herméticamente sellado, actuando en un vacío sin influenciarse con los demás.

 

Ésta es una acusación habitual, pero harto curiosa. En toda una vida de lector de literatura libertariana no me he topado con un solo teórico o autor que sostuviera algo parecido a esta posición. La única posible excepción es el fanático Max Stirner, un alemán individualista de mediados del siglo XIX quien, sin embargo, tuvo una repercusión mínima en el libertarianismo de su tiempo y posterior. Además, la explícita filosofía “la fuerza hace el derecho” de Stirner y su rechazo de todo principio moral incluyendo los derechos individuales, tenidos por “fantasmas mentales”, dudosamente le acreditan como libertariano en cualquier sentido. Aparte de Stirner no hay nadie con una opinión siquiera remotamente similar a la que sugiere esta acusación.
 

 

Los libertarianos son metodológica y políticamente individualistas, desde luego. Ellos creen que sólo los individuos piensan, valoran y eligen. Creen que cada individuo tiene derecho a la propiedad sobre su cuerpo, libre de interferencias coercitivas. Pero ningún individualista niega que la gente se influencia mutuamente de forma constante en sus objetivos, en sus valores, en sus iniciativas y en sus ocupaciones. Como Friedrich A. Hayek mencionó en su notable artículo “The Non-Sequitur of the ‘Dependence Effect’”, el asalto de John Kenneth Galbraith a la economía de libre mercado en su best-seller “The Affluent Society” se cimentaba en esta premisa: la economía asume que cada individuo llega a su escala de valores de un modo totalmente independiente, sin estar sujeto a la influencia de nadie más.

 

Por el contrario, como responde Hayek, todos saben que la mayoría de gente no produce sus propios valores, sino que es instigada a adoptarlos de otras personas.1 Ningún individualista o libertariano niega que la gente se influencie mutuamente todo el tiempo, y por supuesto no hay nada de nocivo en este ineludible proceso. A lo que los libertarianos se oponen no es a la persuasión voluntaria, sino a la imposición coercitiva de valores mediante el uso de la fuerza y el poder policial. Los libertarianos no están en modo alguno en contra de la cooperación voluntaria y la colaboración entre individuos; sólo en contra de la obligatoria pseudo-cooperación impuesta por el Estado.

 

 

 

Mito #2: Los libertarianos son libertinos: son hedonistas que anhelan estilos de vida alternativos.

 

Este mito ha sido planteado recientemente por Irving Kristol, quien identifica la ética libertariana con el hedonismo y asevera que los libertarianos “veneran el catálogo de Sears Roebuck y todos los estilos de vida alternativa que la afluencia capitalista permite elegir al individuo”.2 El hecho es que el libertarianismo no es ni pretende ser una completa guía moral o ascética, sino sólo una teoría política, esto es, el importante subconjunto de la teoría moral que versa sobre el uso legítimo de la violencia en la vida social. La teoría política se refiere a aquello que es apropiado o inapropiado que el gobierno haga, y el gobierno se distingue de cualquier otro grupo social como la institución de la violencia organizada. El libertarianismo sostiene que el único papel legítimo de la violencia es la defensa de la persona y su propiedad contra la agresión, que cualquier uso de la violencia que vaya más allá de esta legítima defensa resulta agresiva en sí misma, injusta y criminal. El libertarianismo, por tanto, es una teoría que afirma que cada individuo debe estar libre invasiones violentas, debe tener derecho para hacer lo que quiera excepto agredir a otra persona o la propiedad ajena. Lo que haga una persona con su vida es esencial y de suma importancia, pero es simplemente irrelevante para el libertarianismo.

 

Luego no debe sorprender que haya libertarianos que sean de hecho hedonistas y devotos de estilos de vida alternativos, y que haya también libertarianos que sean firmes adherentes de la moralidad burguesa convencional o religiosa. Hay libertarianos libertinos y hay libertarianos vinculados firmemente a la disciplina de la ley natural o religiosa. Hay otros libertarianos que no tienen ninguna teoría moral en absoluto aparte del imperativo de la no-violación de derechos. Esto es así porque el libertarianismo per se no pregona ninguna teoría moral general o personal. El libertarianismo no ofrece un estilo de vida; ofrece libertad, para que cada persona sea libre de adoptar y actuar de acuerdo con sus propios valores y principios morales. Los libertarianos convienen con Lord Acton en que “la libertad es fin político más alto”, pero no necesariamente el fin más alto en la escala de valores de cada uno.

 

No hay ninguna duda acerca del hecho, sin embargo, de que el subgrupo de libertarianos que son economistas pro-mercado tienden a mostrarse complacidos cuando el libre mercado dispensa más posibilidades de elección a los consumidores, elevando así su nivel de vida. Incuestionablemente, la idea de que la prosperidad es mejor que la miseria absoluta es una proposición moral, y nos conduce al ámbito de la teoría moral general, pero no es una proposición por la que crea que deba disculparme.

 

 

 

Mito #3: Los libertarianos no creen en los principios morales; se limitan al análisis de costes-beneficios asumiendo que el hombre es siempre racional.

 

Este mito está desde luego relacionado con la precedente acusación de hedonismo, y en parte puede responderse en la misma línea. Hay libertarianos, particularmente los economistas de la escuela de Chicago, que rechazan la libertad y los derechos individuales como principios morales, y en su lugar intentan llegar a conclusiones de política pública sopesando presuntos costes y beneficios sociales.

 

En primer lugar, la mayoría de libertarianos son “subjetivistas” en economía, esto es, creen que las utilidades y los costes de los distintos individuos no pueden ser sumados o mesurados. Por tanto, el concepto mismo de costes y beneficios sociales es ilegítimo. Pero, más importante, la mayoría de libertarianos fundamentan su postura en principios morales, en la convicción en los derechos naturales de cada individuo sobre su persona o propiedad. Ellos creen entonces en la absoluta inmoralidad de la violencia agresiva, de la invasión de los derechos sobre la propia persona y propiedad, independientemente de qué individuo o grupo ejerce dicha violencia.

 

Lejos de ser inmorales, los libertarianos simplemente aplican una ética humana universal al gobierno del mismo modo que cualquier otro aplicaría esta ética a cada persona o institución social. En concreto, como he apuntado antes, el libertarianismo en tanto que filosofía política que versa sobre el uso legítimo de la violencia, toma la ética universal a la que la mayoría de nosotros nos acogemos y la aplica llanamente al gobierno. Los libertarianos no hacen ninguna excepción a la regla de oro y no dejan ninguna laguna moral, no aplican ninguna vara de medir distinta al gobierno. Es decir, los libertarianos creen que un asesinato es un asesinato y que no deviene santificado por razones de estado si es perpetrado por el gobierno. Nosotros creemos que el robo es un robo y que no queda legitimado porque una organización de ladrones decida llamarlo “impuestos”. Nosotros creemos que la esclavitud es esclavitud incluso si la institución que la ejerce la denomina “servicio militar”. En síntesis, la clave en la teoría libertariana es que no concede excepción alguna al gobierno en su ética universal.

 

Por tanto, lejos de ser indiferentes u hostiles a los principios morales, los libertarianos los consuman siendo el único grupo dispuesto a extender estos principios por todo el espectro hasta al gobierno mismo. 3

 

Es cierto que los libertarianos permitirían a cada individuo elegir sus valores y actuar acorde con ellos, y reconocerían en suma a cada individuo el derecho a ser moral o inmoral según su juicio particular. El libetarianismo se opone firmemente a la imposición de todo credo moral a cualquier persona o grupo mediante el uso de la violencia – excepto, por supuesto, la prohibición moral de la violencia agresiva en sí misma. Pero debemos percatarnos de que ninguna acción puede considerarse virtuosa a menos que sea emprendida en libertad, habiendo consentido voluntariamente la persona. Como dijera Frank Meyer:

 

“No puede forzarse a los hombres a ser libres, ni puede forzárseles a ser virtuosos. Hasta cierto punto, es verdad, pueden ser obligados a actuar como si fueran virtuosos. Pero la virtud es el fruto de la libertad bien empleada. Y ningún acto, en la medida en que sea coaccionado, puede implicar virtud – o vicio”4.

 

Si una persona es obligada por la fuerza o la amenaza de la misma a llevar a cabo una determinada acción, entonces ésta ya no supone una elección moral por su parte. La moralidad de una acción sólo puede ser el resultado de una decisión libremente adoptada; una acción difícilmente puede tildarse de moral si uno la acomete a punta de pistola. Imponer las acciones morales o prohibir la acciones inmorales, por tanto, no fomenta la moral o la virtud. Por el contrario, la coerción atrofia la moralidad porque priva al individuo de la libertad para ser moral o inmoral, y entonces necesariamente despoja a la gente de la posibilidad de ser virtuosa. Paradójicamente, pues, la moral obligatoria nos sustrae la oportunidad misma de actuar moralmente.

 

Es además especialmente grotesco dejar la salvaguarda de la moralidad en manos del aparato estatal, es decir, ni más ni menos que la organización de policías, gendarmes y soldados. Poner al Estado a cargo de los principios morales equivale a poner al zorro al cuidado del gallinero. Prescindiendo de otras consideraciones, los responsables de la violencia organizada en la sociedad jamás se han distinguido por su superior estatura moral o por la rectitud con la que sostienen los principios morales.
 
Mito #4: El libertarianismo es ateísta y materialista, y desdeña la dimensión espiritual de la vida.
 
No hay ninguna conexión necesaria entre las adscripción al libertarianismo y la posición religiosa de cada uno. Es verdad que muchos si no la mayoría de los libertarianos en la actualidad son ateos, pero esto tiene que ver con el hecho de que la mayoría de los intelectuales, de la mayoría de credos políticos, son ateos también. Hay muchos libertarianos que son ateos, judíos o cristianos. Entre los liberales clásicos precursores del libertarianismo moderno en una época más religiosa que ésta encontramos una miríada de cristianos: desde John Lilburne, Roger Williams, Anne Hutchinson y John Locke en el siglo XVII hasta Cobden y Bright, Fréderic Bastiat y los liberales franceses del laissez-faire y el gran Lord Acton.

 

Los libertarianos creen que la libertad es un derecho inserto en una ley natural sobre lo que es adecuado para la humanidad, en conformidad con la naturaleza del hombre. De dónde emanan este conjunto de leyes naturales, si son puramente naturales o fueron prescritas por un creador, es una cuestión ontológica importante pero irrelevante desde el punto de vista de la filosofía política o social. Como el padre Thomas Davitt señaló:

 

“Si la palabra ‘natural’ significa algo en absoluto se refiere a la naturaleza del hombre, y en conjunción con la palabra ‘ley’, ‘natural’ remite al orden que es manifestado por las inclinaciones de la naturaleza humana y nada más. Por tanto, tomada en sí misma, no hay nada de religioso o teológico en la ‘Ley Natural’ de Aquino”5.

 

O, como d’Entrèves escribió en el siglo XVII aludiendo al jurista protestante holandés Hugo Grotius:

 

“La definición de ley natural [de Grotius] no tiene nada de revolucionaria. Cuando mantiene que la ley natural es el cuerpo de normas que el hombre es capaz de descubrir mediante el uso de su razón, no hace otra cosa que reafirmar la noción escolástica de una fundamentación racional de la ética. De hecho, su intención es más bien la de restaurar esta noción debilitada por el augustianismo radical de ciertas corrientes protestantes de pensamiento. Cuando asevera que estas normas son válidas en sí mismas, independientemente de que Dios las dispusiera, repite el aserto que ya fue proclamado por algunos de los escolásticos…”6

 

El libertarianismo ha sido acusado de ignorar la naturaleza espiritual del hombre. Pero uno fácilmente puede llegar al libertarianismo desde posiciones religiosas o cristianas: enfatizando la importancia del individuo, de su libre voluntad, de sus derechos naturales y de su propiedad privada. Uno puede igualmente llegar al libertarianismo mediante una aproximación secular a los derechos naturales, con la convicción de que el hombre puede alcanzar la comprensión racional de la ley natural.

 

Atendiendo a la historia, además, no está claro en absoluto que la religión sea un fundamento más sólido del libertarianismo que la ley natural secular. Como Karl Wittfogel nos recuerda en su Oriental Despotism, la unión del trono y el altar ha sido una constante durante décadas que ha facilitado el imperio del despotismo en la sociedad7. Históricamente, la unión de la Iglesia y el Estado ha sido en muchos casos una coalición mutuamente alentadora de la tiranía. El Estado se servía de la Iglesia para santificar sus actos y llamar a la obediencia de su mando, presuntamente sancionado por Dios, y la Iglesia se servía del Estado para obtener ingresos y privilegios. Los Anabaptistas colectivizaron y tiranizaron Münster en nombre de la religión cristiana8. Y, más cerca de nuestro siglo, el socialismo cristiano y el evangelio social jugaron un importante papel en la marcha hacia el estatismo, y el proceder condescendiente de la Iglesia Ortodoxa en la Rusia soviética habla por sí mismo. Algunos obispos católicos en Latinoamérica han proclamado que la única vía hacía el reino de los cielos pasa por el marxismo, y si quisiera ser grosero diría que el reverendo Jim Jones, además de considerarse un leninista, se presentó a sí mismo como la reencarnación de Jesús.

 

Por otra parte, ahora que el socialismo ha fracasado de un modo manifiesto, política y económicamente, sus valedores han recurrido a la “moral” y a la “espiritualidad” como último argumento en pro de su causa. El socialista Robert Heilbroner, arguyendo que el socialismo debe ser coactivo y tiene que imponer una “moral colectiva” a la sociedad, opina que: “La cultura burguesa está centrada en los logros materiales del individuo. La cultura socialista debe centrarse en sus logros morales o espirituales”. Lo curioso es que esta tesis de Heilbroner fue elogiada por el escritor conservador y religioso de National Review Dale Vree, que dijo:

 

“Heilbroner está… diciendo lo que muchos colaboradores del NR han dicho en el último cuarto de siglo: no puedes tener libertad y virtud al mismo tiempo. Tomad nota, tradicionalistas. A pesar de su terminología disonante, Heilbroner está interesado en lo mismo que vosotros: la virtud9.

 

Vree también está fascinado con la visión de Heilbroner de que una cultura socialista “promueva la primacía de la colectividad” antes que la “primacía del individuo”. Cita a Heilbroner con relación a los logros “morales y espirituales” bajo socialismo en oposición a los burgueses logros “materiales”, y añade acertadamente: “contiene un timbre tradicionalista esta afirmación”. Vree prosigue aplaudiendo el ataque de Heilbroner al capitalismo por no tener “ningún sentido de ‘lo correcto’” y permitir a los “adultos que consienten” hacer aquello que les plazca. En contraste con este retrato de la libertad y la diversidad tolerada, Vree escribe: “Heilbroner dice seductoramente que debido a que la sociedad socialista debe tener un sentido de ‘lo correcto’, no todo estará permitido”. Para Vree, es imposible “tener colectivismo económico junto con individualismo cultural”, y por tanto él está inclinado hacia un nueva fusión socialista-tradicionalista – hacia un colectivismo omnicompresivo.

 

Cabe apuntar aquí que el socialismo deviene especialmente despótico cuando reemplaza los incentivos “económicos” o “materiales” por los incentivos pretendidamente “morales” o “espirituales”, cuando aparenta promover una indefinible “calidad de vida” antes que la prosperidad económica. Si las remuneraciones son ajustadas a la productividad hay considerablemente más libertad así como estándares de vida más altos. Pero si se fundamentan en la devoción altruista a la madre patria socialista, la devoción tiene que ser regularmente reforzada a golpe de látigo. Un creciente énfasis en los incentivos materiales del individuo suponen ineluctablemente un mayor acento en la propiedad privada y en la preservación de lo que uno gana, y trae consigo una libertad personal superior, como atestigua Yugoslavia en las últimas décadas en contraste con la Rusia soviética. El despotismo más horrible en la faz de la Tierra en los años recientes ha sido sin duda el de Pol Pot en Camboya, donde el “materialismo” fue hasta tal punto desterrado que el dinero fue abolido por el régimen. Habiendo suprimido el dinero y la propiedad privada, cada individuo era totalmente dependiente de las cartillas de racionamiento de subsistencia del Estado y la vida no era sino un completo infierno. Debemos ser prudentes, pues, antes de despreciar los objetivos o incentivos “meramente materiales”.

 

El cargo de “materialismo” dirigido contra el libre mercado ignora el hecho de que cada acción envuelve la transformación de objetos materiales mediante el uso de la energía humana conforme a ideas y propósitos sostenidos por los actores. Es inaceptable separar lo “mental” o lo “espiritual” de lo “material”. En todas las grandes obras de arte, extraordinarias emanaciones del espíritu humano, se han empleado objetos materiales: ya fueran lienzos, pinceles y pintura, papel e instrumentos musicales, o la construcción de bloques y materia primas para las iglesias. No hay ninguna escisión real entre lo “espiritual” y lo “material” y por tanto cualquier despotismo sobre aquello material sojuzgará también aquello espiritual.

 

 
Jean-Jacques Rousseau 
Mito #5: Los libertarianos son utópicos que creen que toda la gente es buena por naturaleza y que por tanto el control del Estado es innecesario.

 

Los conservadores tienden a añadir que, puesto que el hombre es vil por naturaleza parcial o totalmente, se hace precisa una severa regulación estatal de la sociedad.

 

Esta es una opinión muy común acerca de los libertarianos, si bien es difícil identificar la fuente de semejante malentendido. Rousseau, el locus classicus de la idea de que el hombre es bueno pero es corrompido por sus instituciones no era precisamente un libertariano. Aparte de algunos escritos románticos de unos pocos anarco-comunistas, que en ningún caso consideraría libertarianos, no conozco a un solo autor libertariano o liberal clásico que haya defendido esta postura. Por el contrario, la mayoría de escritores libertarianos sostiene que el hombre es una mezcla de bondad y maldad y que lo importante para las instituciones sociales es fomentar lo primero y mitigar lo segundo. El Estado es la única institución social capaz de extraer sus ingresos y su riqueza mediante coerción; todos los demás deben obtener sus rentas o bien vendiendo un producto o servicio a sus clientes o bien recibiendo una donación voluntaria. Y el Estado es la única institución social que puede emplear sus ingresos provinentes del robo organizado para intentar controlar y regular la vida y la propiedad de la gente. Por tanto, la institución del Estado establece un canal socialmente legitimado y santificado para que las personas malvadas cometan sus fechorías, emprendan el robo organizado y manejen poderes dictatoriales. El estatismo, así pues, alienta la maldad, o como mínimo los aspectos criminales de la naturaleza humana.

 

Como Frank H. Knight mordazmente resalta: “La probabilidad de que los titulares del poder sean individuos que detestan su posesión y su ejercicio es análoga a la probabilidad de que una persona de corazón extremadamente benévolo devenga el patrono de una plantación de esclavos”10.

 

Una sociedad libre, por el hecho de no instituir un canal legitimado para el robo y la tiranía, desalienta las tendencias criminales de la naturaleza humana y aviva aquéllas que son pacíficas y voluntarias. La libertad y el libre mercado desincentivan la agresión y la compulsión y fomentan la armonía y el beneficio mutuo del intercambio voluntario, en la esfera económica, social y cultural.

 

Puesto que un sistema de libertad promovería la voluntariedad y desalentaría la criminalidad, además de deponer el único canal legitimado de crimen y agresión, cabe esperar que una sociedad libre padeciera de hecho menos violencia criminal y agresiones de las que padecemos actualmente, aunque no hay razón alguna para asumir que desaparecerían por completo. Esto no es utópico, sino una implicación de sentido común del cambio de lo que socialmente se tiene por legítimo y del cambio de la estructura de premio y castigo en la sociedad.

 

Podemos aproximarnos a nuestra tesis desde otro ángulo. Si todos los hombres fueran buenos y ninguna tuviera tendencias criminales, entonces no habría ninguna necesidad de un Estado, tal y como conceden los conservadores. Pero si por otro lado todos los hombres son malvados, entonces el caso a favor del Estado es igualmente débil, pues ¿por qué tiene uno que asumir que aquellos hombres que componen el gobierno y retienen todas las armas y el poder para coaccionar a los demás están mágicamente exentos de la maldad que afecta a todas las otras personas que se hallan fuera del gobierno?

 

Tom Paine, un libertariano clásico a menudo considerado ingenuamente optimista acerca de la naturaleza humana, rebate el argumento conservador de la maldad humana en pro del Estado fuerte como sigue:

 

“si toda la naturaleza humana fuera corrupta, estaría infundado fortalecer la corrupción instituyendo una sucesión de reyes, a quienes debiera rendirse obediencia aun cuando fueran siempre tan viles…” Paine añadió que “ningún hombre desde el principio de los tiempos ha merecido que se le confiase el poder sobre todos los demás”11.

 

Y como el libertariano F.A. Harper escribió una vez:

 

“De acuerdo con el principio de que la autoridad política debe imponerse en proporción a la maldad del hombre, tendremos entonces una sociedad en la cual se demandará una autoridad política completa sobre todos los asuntos humanos… Un hombre gobernará a todos. ¿Pero quién ejercerá de dictador? Quienquiera que sea el elegido para el trono con seguridad será una persona enteramente malvada, puesto que todos los hombres lo son. Y esta sociedad será entonces regida por un dictador absolutamente malvado en posesión de todo el poder político. ¿Y cómo, en nombre de la lógica, puede emanar de ahí algo que no sea pura maldad? ¿Cómo puede ser esto mejor que el que no haya autoridad política alguna en la sociedad?”12

 

Por último, como hemos visto, puesto que los hombres son en realidad una mezcla de virtud y maldad, un régimen de libertad sirve para alentar la virtud y desalentar la maldad, al menos en el sentido de que la voluntariedad y lo mutuamente beneficioso es bueno y lo criminal es malo. En ninguna teoría de la naturaleza humana, por tanto, ya establezca que el hombre es bueno, malo, o una combinación de ambos, se justifica el estatismo. En el curso de negar que es un conservador, el liberal clásico Friedrich Hayek apuntó:

 

“El principal mérito del individualismo [que Adam Smith y sus contemporáneos defendieron] es que es un sistema bajo el cual los hombres malvados pueden hacer menos daño. Es un sistema social que no depende para su funcionamiento de que encontremos hombres buenos que lo dirijan, o de que todos los hombres devengan más buenos de lo que son ahora, sino que toma al hombre en su variedad y complejidad dada…”[13]

 

Es importante señalar qué es lo que diferencia a los libertarianos de los utópicos en el sentido peyorativo. El libertarianismo no se propone remodelar la naturaleza humana. Uno de los objetivos centrales del socialismo fue crear, lo cual en la práctica supone emplear métodos totalitarios, un Hombre Socialista Nuevo, un individuo cuyo primer fin fuera trabajar diligente y altruistamente por la colectividad. El libertarianismo es una filosofía política que dice: dada cualquier naturaleza humana, la libertad es el único sistema político moral y el más efectivo. Obviamente, el libertarianismo – como los demás sistemas sociales – funcionará mejor cuanto más pacíficos y menos agresivos sean los individuos y menos criminales haya. Y los libertarianos, como la mayoría de la otra gente, querrían alcanzar un mundo donde más personas fueran “buenas” y menos criminales hubiera. Pero esta no es la doctrina del libertarianismo per se, que dice que cualesquiera sea la composición de la naturaleza humana en un momento dado, la libertad es lo más deseable.

 

Mito #6: Los libertarianos creen que cada persona conoce mejor sus propios intereses.

 

 

 

Del mismo modo que la acusación precedente sugería que los libertarianos creen que todos los hombres son perfectamente buenos, este mito les acusa de creer que todos son perfectamente sabios. Pero como esto no es cierto con respecto a mucha gente, se dice, el Estado debe intervenir.

 

Pero los libertarianos no asumimos la perfecta sabiduría del hombre más de lo que asumimos su perfecta bondad. Hay algo de sentido común en la afirmación de que la mayoría de los hombres conoce mejor que cualquier otro sus propias necesidades e intereses. Pero no se asume en absoluto que todos siempre conocen mejor sus intereses. El libertarianismo propugna que cada uno debe tener el derecho a perseguir sus propios fines como estime oportuno. Lo que se defiende es el derecho a actuar libremente, no la necesaria sensatez de dicha acción.

 

Es cierto también, no obstante, que el libre mercado – en contraste con el gobierno – ha articulado mecanismos que permiten a las personas acudir a expertos que pueden aconsejar sensatamente acerca de cómo alcanzar los fines propios de la mejor manera posible. Como hemos visto antes, los individuos libres no están separados los unos de los otros. En el libre mercado cualquier individuo, si tiene dudas sobre sus verdaderos intereses, es libre de contratar o consultar a un experto que le ofrezca consejo en base a su conocimiento presumiblemente superior. El individuo puede contratar a este experto y, en el libre mercado, testar continuamente su competencia y su utilidad. Las personas en el mercado, por tanto, pueden patrocinar aquellos expertos cuyos consejos estimen más provechosos. Los buenos doctores, abogados o arquitectos serán recompensados en el libre mercado, mientras que los malos tenderán a ser desplazados. Pero cuando el gobierno interviene, el experto del gobierno obtiene sus ingresos mediante la coacción sobre los contribuyentes. No hay ninguna fórmula de mercado para testar su éxito informando a la gene de sus verdaderos intereses. Sólo necesita tener habilidad para adquirir el apoyo político de la maquinaria coercitiva del Estado.

 

Por tanto, el experto privado tenderá a florecer en proporción a su habilidad, mientras que el experto del gobierno florecerá en proporción a su destreza en obtener prebendas políticas. Además, el experto del gobierno no será más virtuoso que el privado; su única superioridad radica en el arte de conseguir favores de aquellos que retienen el poder político. Pero una diferencia crucial entre ambos es que el experto privado tiene todos los incentivos para velar por sus clientes o pacientes, obrando del mejor modo posible. El experto del gobierno carece por completo de semejantes incentivos; él obtiene sus ingresos de todos modos. Luego el libre mercado tenderá a satisfacer mejor al consumidor.

 

Espero que este artículo haya contribuido a limpiar el libertarianismo de mitos y malentendidos. Los conservadores y todos los demás deben ser educadamente advertidos de que los libertarianos no creemos que los hombres son buenos por naturaleza, ni que todos están perfectamente informados acerca de sus propios intereses, ni que cada individuo es un átomo aislado y herméticamente sellado. Los libertarianos no son necesariamente libertinos o hedonistas, ni son necesariamente ateos; y los libertarianos enfáticamente creen en principios morales. Dejemos ahora que cada uno de nosotros se disponga a examinar el libertarianismo tal cual es, sin temor ni partidismos. Yo estoy seguro de que, allí donde este examen tenga lugar, el libertarianismo gozará de un auge impresionante en el número de sus seguidores.

APOCALIPSIS

Ocultando los riesgos de una guerra nuclear.

proxima guerra mundial nuclear

Hemos llegado a un punto de inflexión en nuestra historia. Estados Unidos y sus aliados se están preparando para desatar una guerra nuclear con consecuencias devastadoras.

Durante la Guerra Fría, el concepto de “destrucción mutua asegurada” (MAD) se puso al frente. El entendimiento de las consecuencias de una guerra nuclear contribuyó en mayor medida a evitar el estallido de la guerra entre los Estados Unidos y la Unión Soviética.

Hoy en día, en la era post-Guerra Fría, este entendimiento ya no prevalece.

El espectro de un holocausto nuclear, que rondó al mundo durante medio siglo ha sido relegado a la categoría de “daños colaterales”.

Esta aventura militar en el verdadero sentido de la palabra amenaza el futuro de la humanidad.

Si bien se puede conceptualizar la pérdida de vidas y la destrucción como resultado de las guerras de hoy en día, incluyendo Irak y Afganistán, es imposible evaluar o comprender plenamente la devastación que resultaría de una Tercera Guerra Mundial, el uso de “nuevas tecnologías” y sistemas avanzados de armas, hasta que realmente se produzca y se convierta en una realidad.

Una serie de guerras patrocinadas por Estados Unidos caracteriza un período de nuestra historia, eufemísticamente denominado “la era de post-Guerra”. La guerra de Estados Unidos en Afganistán ha estado desarrollándose, en varias etapas, durante treinta y un años. Irak ha sido objeto de ocupación militar de Estados Unidos y sus aliados durante más de siete años.

Estamos viviendo la historia, pero al mismo tiempo somos incapaces de comprender los acontecimientos que dan forma a nuestro futuro y que actualmente se desarrollan frente a nuestros ojos.

Los detalles de los preparativos de guerra en curso han sido eliminados de la vista del público. Los medios están involucrados en actos de camuflaje. Los efectos devastadores de una guerra nuclear son trivializados o no son mencionados. Mientras tanto, la opinión pública tiene sus ojos clavados en lo que podría describirse como “falsas crisis”.

Una Tercera Guerra Mundial ya no es un escenario hipotético. Ya en 2007, el Presidente Bush había dado a entender en términos inequívocos que si Irán no cumplía con las demandas de Estados Unidos, podía ser forzado “a regañadientes” a una situación de Tercera Guerra Mundial:

“Tenemos un líder en Irán que ha anunciado que quiere destruir a Israel. Así que he dicho a la gente que si está interesada en evitar la Tercera Guerra Mundial, me parece que deberían estar interesados en impedirles tener el conocimiento necesario para fabricar un arma nuclear. Me tomo muy seriamente la amenaza un Irán con armas nucleares….” (George W. Bush, 17 de Octubre de 2007)Sonriente y burlesco: “He aquí la expresión de Bush mientras dice las palabras “Tercera Guerra Mundial“.” (The Huffington Post, 17 de octubre de 2007)

Crisis Reales contra Crisis Falsas

En una lógica completamente retorcida, la Tercera Guerra Mundial es presentada como un medio para preservar la Paz Mundial.

Irán es acusado de negarse a cumplir con las “razonables demandas” de la “comunidad internacional”.

Las realidades son retorcidas y volteadas. Irán es acusado de querer empezar la Tercera Guerra Mundial. Inherente en la doctrina militar estadounidense, las víctimas de la guerra son a menudo presentadas como los agresores.

La Tercera Guerra Mundial se sustentada como una empresa humanitaria de buena fe que contribuye a la seguridad global. En una amarga ironía, aquellos que deciden el uso de armas nucleares se creen su propia propaganda. El Presidente y Comandante en Jefe, Barack Obama, cree sus propias mentiras.

Ni la guerra ni la depresión económica mundial se entienden como parte de una crisis sin precedentes en la historia del mundo. Irónicamente, los peligros para la humanidad de una guerra nuclear no infunden miedo e interés público.

En cambio, “crisis” falsas – por ejemplo, un calentamiento global, una pandemia de gripe a nivel mundial, un ataque nuclear de “falsa bandera” por “terroristas islámicos” – , son fabricadas por los medios, los gobiernos, los aparatos de inteligencia y los think tanks de Washington.

La comprensión de los eventos políticos y sociales fundamentales es remplazada por un mundo de pura fantasía, donde “gente malvada” está al acecho. El propósito de estas “crisis falsas” es ocultar las verdaderas crisis, así como también infundir miedo e inseguridad entre la población:

“El objetivo toda de política práctica es mantener alarmada a la población… amenazándola con una serie interminable de duendes, todos ellos imaginarios… La necesidad de salvar a la humanidad casi siempre es sólo un falso rostro para la necesidad de dominarla.” (H. L. Menken)Si bien el peligro real de guerra nuclear es apenas reconocido, estas “crisis falsas” siempre son noticia de primera plana.

El desempleo masivo, los embargos hipotecarios y la pobreza no son características de una crisis (social).
La legalización de la tortura y los asesinatos políticos selectivos no forman parte de una (crisis constitucional). Torturar y matar a potenciales terroristas tiene la intención de “hacer al mundo más seguro”.
La guerra emprendida por razones humanitarias es considerada una “solución” a una crisis y no su causa. La Depresión Económica no es mencionada porque se dice que la recesión económica se terminó. En otras palabras, no hay crisis económica.
Tres Tipos de Crisis Falsas

1. Un Ataque Nuclear de Al Qaeda contra Estados Unidos

“Tarde o temprano ocurrirá un 9/11 Nuclear [por parte de terroristas islámicos] en una ciudad estadounidense o de un aliado de Estados Unidos. … Un ataque terrorista nuclear contra una ciudad estadounidense podría tomar muchas formas. El peor de los casos sería la detonación de un artefacto nuclear en una ciudad. Dependiendo del tamaño y la sofisticación de las armas, podrían matar a cientos de miles o incluso millones de personas.” David Krieger, Is a Nuclear 9/11 in Our Future?, Nuclear Age Peace Foundation, 6 de octubre 2003. La amenaza nuclear proviene de organizaciones “no estatales”, con capacidades limitadas en armas avanzadas más que de las potencias nucleares conocidas (Estados Nucleares).

2. Una Emergencia de Salud Pública Global. Una Pandemia de Gripe Global

“Hasta 2 mil millones de personas podrían infectarse [de H1N1] en los próximos dos años – cerca de un tercio de la población mundial” (Organización Mundial de la Salud según lo informado por los medios occidentales, julio de 2009, énfasis agregado)

“La gripe porcina podría golpear hasta el 40% de los estadounidenses en los próximos dos años y hasta varios cientos de miles podrían morir si una campaña de vacunación y otras medidas no tienen éxito.” (Declaración Oficial del Gobierno de los Estados Unidos, Associated Press, 24 de julio de 2009).

“Estados Unidos espera tener 160 millones de dosis de vacunas contra la gripe porcina disponibles en algún momento de octubre.” (Associated Press, 23 de julio de 2009)

“Los fabricantes de vacunas podrían producir 4900 millones de vacunas contra la gripe pandémica por año en el mejor de los casos.” (Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), citada por Reuters, 21 de julio de 2009)3. Los Peligros del Calentamiento Global

“Las cifras principales son las siguientes: 300.000 muertes y 300 millones de personas afectadas cada año [por el calentamiento global].” (Greenpeace, Deaths and displacement due to climate change set to grow. 5 de junio de 2009)

“El cambio climático es de vida o muerte. Es el campo de batalla global.” (Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz, énfasis agregado)

“Dos mil científicos, en un centenar de países, participan en la colaboración científica más elaborada y bien organizada en la historia de la humanidad, habiendo producido desde entonces un consenso de que nos enfrentaremos a una serie de terribles catástrofes, a menos que actuemos para prepararnos y hacer frente a las causas subyacentes del calentamiento global. (Al Gore, discurso en la Convención Nacional del Sierra Club, 9 de septiembre de 2005)

“La preocupación fundamental es que si el calentamiento global se vuelve fuera de control, las temperaturas podrían salirse de control y volver inhabitable nuestro planeta… esta es la primera vez que una especie ha estado en riesgo de generar su propia desaparición. … Los dinosaurios dominaron la Tierra durante 160 millones de años. Estamos en peligro de poner nuestro futuro en riesgo después de apenas un cuarto de millón de años.” (Michael Meacher, ex ministro británico de Medio Ambiente, citado en The Guardian, 14 de febrero de 2003, énfasis agregado)

La Inquisición Estadounidense

Anunciadas como la “real amenaza”, estas crisis falsas constituyen un encubrimiento de la “crisis real”.

El objetivo es distorsionar los hechos, crear una atmósfera de miedo e intimidación, así como acabar con la disidencia popular y la resistencia contra el orden político y económico establecido. Se trata de un ambiente inquisitorial. En las palabras de los Monty Python:

“¡Nadie espera encontrarse a la Inquisición Española! [Léase la Inquisición Estadounidense] Nuestra principal arma es la sorpresa [Léase inseguridad]… la sorpresa y el miedo… el miedo y la sorpresa…. Nuestras dos armas son el miedo y la sorpresa… y la eficiencia despiadada…. *Nuestras tres armas* son el miedo, la sorpresa y la eficiencia despiadada… y una devoción casi fanática al Papa [Léase el gobierno estadounidense]…. *Nuestros cuatro*… no… *Entre* nuestras armas…. Entre nuestras armas… están elementos tales como el miedo, la sorpresa…. Voy a entrar de nuevo.”La campaña de miedo subyacente a una falsa crisis es la intención de ocultar la verdadera crisis – incluyendo el peligro de una guerra nuclear -, así como desarmar a todas las formas de resistencia y oposición significativa.

LA GUERRA PERDIDA

La guerra contra el terrorismo es un fraude de 6 Billones de dólares, mas que el coste de la Segunda Guerra Mundial.

la proxima guerra contra el terrorismo fraude estafa

Cuando Obama comenzó su campaña de propaganda para la reelección y a engañar a la opinión pública estadounidense con el pensamiento de que él tiene la intención de poner fin a la Guerra Afganistán-Pakistán, dijo que la “guerra contra el terrorismo” ha costado 1 billón de dólares en la última década. Si bien es una cantidad asombrosa de dinero, estaba siendo engañoso, una vez más.

Como usted puede haber oído, un estudio recientemente publicado por el Proyecto de Investigación Eisenhower en la Universidad Brown reveló que el costo de la guerra contra el terrorismo es significativamente mayor de lo que Obama ha dicho. La poca cobertura que el estudio recibió en la prensa citó 3,7 billones de dólares como costo total, y fue la estimación más conservadora. La estimación moderada, la que los medios de comunicación ignoran, fue de 4,4 billones de dólares. Además, los pagos de intereses de estos costos lo más probable es que la eleven mas de 1 billón más, lo que eleva el costo total de la guerra contra el terrorismo hasta por lo menos a 5.4 billones de dólares. El informe también señala que los siguientes costos ni siquiera se incluyen en este total:


“Estos totales no incluyen: Gastos médicos para los veteranos heridos de más de 65 años, los gastos para los veteranos pagados de los presupuestos del gobierno estatal y local, la ayuda prometida de 5,3 mil millones de dólares de ayuda para la reconstrucción de Afganistán, y las consecuencias macroeconómicas adicionales de los gastos de guerra incluyendo la infraestructura y el empleo.”

David Callahan, informando para The Policy Shop, resumió el informe de estimaciones de costos así:

“…Los costos totales directos e indirectos de las guerras en Irak y Afganistán puede exceder de 6 billones de dólares… Esta cifra proviene de la combinación de asignaciones del Congreso para las guerras de la última década (1,3 billones de dólares), el gasto adicional por parte del Pentágono en relación con las guerras (326 – 652 mil millones de dólares), el interés hasta ahora en el Pentágono por los créditos para la guerra, todo lo cual fue tomado en préstamo (185 millones de dólares), los costos médicos inmediatos para los veteranos (32 millones de dólares), gastos relacionados con la de ayuda exterior para la guerra (74 millones de dólares), los gastos de seguridad (401 mil millones de dólares), los costos médicos proyectados para los veteranos hasta el 2051 (589 – 934 mil millones de dólares), los costos sociales a las familias de los militares ( 295 – 400 millones de dólares), los gastos de guerra previstos para el Pentágono y la ayuda exterior cuando las tropas estén en dos zonas de guerra ($ 453 mil millones) y pagos de intereses de todos estos gastos hasta el 2020 ($ 1 billón de dólares)”.

Una vez que se suman todos estos costos, y también se considera el hecho de que estas guerras no tienen previsto un fin cercano, la guerra contra el terrorismo fácilmente nos va a costar más de 6 billones de dólares. Para poner los costes de la Guerra contra el Terrorismo en su contexto, de acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso, el costo total de la Segunda Guerra Mundial, ajustado por la inflación, fue de 4,1 billones de dólares.

Otro engaño más importante es el reportado presupuesto militar anual. El presupuesto militar para 2012 se cita a menudo en 690 mil millones de dólares. Una vez más, es una gran suma de dinero para un año. Sin embargo, cuando se suman todos los demás gastos militares que no se incluyen en este presupuesto, se encuentra que nuestro verdadero presupuesto anual total “probablemente excede de 1,5 billones de dólares.”

Para poner esto en perspectiva de costes, ya que el estadounidense promedio tiene poco conocimiento de cuánto dinero se trata, un billón son un millón de millones de dólares. Si se toman todos los déficits del presupuesto estatal y se combinan, los cuales están dando lugar a recortes en programas sociales vitales que tendrán un impacto negativo en la vida de millones de estadounidenses, se necesitaría una pequeña fracción de un billón 140 mil millones dólares (aproximadamente equivalente al pago anual de intereses militares), para equilibrar el presupuesto estatal y evitar cortes en todos los programas.

Cientos de miles de millones de dólares en fraude y despilfarro.

Cuando desglosas el gasto en la guerra contra el terrorismo, se ven cientos de miles de millones de dólares en fraude escandaloso y despilfarro en general. Cuando se trata de fraude, un informe del Departamento de Defensa reveló que:

“Los militares pagaron un total de 285 millones de dólares a más de 100 contratistas entre 2007 y 2009, a pesar de que esas mismas compañías estaban defraudando a los contribuyentes en el mismo período … Quizás lo más sorprendente es que miles de millones de dólares fueron a los contratistas que habían sido suspendidos o inhabilitados por el mal uso de fondos de los contribuyentes. El Pentágono también gastó 270 mil millones de dólares en 91 contratistas involucrados en casos de fraude civil … Otros 682 millones de dólares fueron a 30 contratistas declarados culpables de fraude criminal. “

También ha habido varios casos en que miles de millones de dólares han desaparecido. Según una revelación reciente, la Reserva Federal expedió entre $ 6,6 mil millones a $ 18,7 mil millones para la reconstrucción de Irak, que fueron robados. La razón de que haya tal discrepancia en la cantidad robada en este caso se debe al hecho de que la Reserva Federal de Nueva York se niega a revelar la cantidad total. Este es sólo uno de varios casos en que miles de millones de dólares en ayudas a Irak y Afganistán han desaparecido. Por no hablar de los honorarios exorbitantes y obscenos de muchas compañías militares privadas. A principios de este año, la Comisión del Congreso sobre la Contratación en Tiempo de Guerra, reveló que “decenas de miles de millones de dólares se han gastado en contratistas militares privados en Iraq y Afganistán – y la cantidad gastada en la contratación privada ha aumentado drásticamente durante el gobierno de Obama.”

Cuando se trata de ejemplos impactantes de despilfarro, a los militares en Afganistán les cuesta 400 dólares un galón de gasolina, y solo los infantes de marina gastaron 800,000 galones por día. Otro informe revela que el ejército gasta $ 20,2 mil millones al año en aire acondicionado. Hay más absurdos de gastos militares de lo que imaginas. La lista sigue y sigue.

No hay que olvidar que los “propios auditores del Pentágono admiten que los militares no pueden dar cuenta de un 25 por ciento de lo que pasa. “Con estas medidas, el total estimado total de $ 1,5 billones en gasto militar anual significaría que 375 mil millones de dólares se despilfarran, por año.
La guerra es un fraude

Para cualquiera que busque esto, es fácil ver que el objetivo principal no es nuestra seguridad, son grandes ganancias para las empresas militares y los intereses globales de la banca. Como el famoso dos veces Medalla de Honor del Congreso, el General Mayor Butler  dijo:

La guerra es un fraude… sin duda el más rentable, sin duda, el más cruel … Es el único en el que las ganancias se cuentan en dólares y las pérdidas en vidas.

Se lleva a cabo para el beneficio de muy pocos, a costa de muchos. Gracias a la guerra unas cuantas personas hacen grandes fortunas.

Pasé 33 años y cuatro meses en servicio militar activo y durante ese período pasé la mayor parte de mi tiempo como hombre fuerte de los Grandes Negocios, para Wall Street y los banqueros.

En pocas palabras, fui un estafador, un gángster del capitalismo. “

La élite global saca beneficios de la guerra, mientras que el público americano afronta los graves costos financieros. En este sentido, para no mencionar la pérdida de vidas y las libertades civiles, la guerra contra el terrorismo es una guerra contra el pueblo estadounidense. Como el presidente Eisenhower dijo, cada dólar gastado en la guerra es un dólar que no se gasta en educación, alimentación, salud, etc:

“Cada arma que se fabrica, cada buque de guerra en marcha, cada cohete disparado significa, en el sentido final, un robo a quienes tienen hambre y no son alimentados, los que tienen frío y no están vestidos. Este mundo armado no está gastando dinero sólamente. Está gastando el sudor de sus trabajadores, el genio de sus científicos, las esperanzas de sus niños. Esto no es una forma de vida en absoluto en ningún sentido real. Bajo las nubes de la guerra, es la humanidad la que cuelga de una cruz de hierro. “

Una espiral hacia la Tercera Guerra Mundial

Cuando usted investiga el entorno geopolítico, tan temible como suena, usted llega a la conclusión de que si nos quedamos con el curso actual, nos dirigimos hacia una escalada de guerras. A medida que marchamos en espiral hacia la Tercera Guerra Mundial, con el colapso de las economías, las condiciones meteorológicas cada vez más extremas, los recursos limitados y la creciente demanda, la máquina militar de EE.UU. está creando enemigos y armando regímenes brutales en todo el mundo.

La relación clave de EEUU con Pakistán va de mal en peor. Los principales adversarios estadounidenses, tales como Afganistán, Pakistán, Corea del Norte, Venezuela, Rusia, Irak, Siria e Irán han ido creando alianzas sólidas con China. Obama sigue apoyando la guerra de Estados Unidos y la OTAN con Libia y la ofensiva militar liderada por Arabia Saudita contra los levantamientos populares en muchos países del Oriente Medio y África del Norte.

En esta región, Yemen, Siria, Bahrein, Somalia y Costa de Marfil, por nombrar unos pocos países, se están consumiendo en conflictos armados. Por no hablar de la escalada de los conflictos de Israel y Palestina, Líbano, Siria, Hamas, Hezbolá e Irán. La guerra muy poco publicada en los medios contra el tráfico de drogas internacional se está convirtiendo en mucho más violenta, con contratistas militares privados, una vez más obteniendo enormes beneficios.

Mezcle todos estas crecientes tensiones con el gasto militar fuera de control y los beneficios de la guerra, y tendrá usted los peores temores que tuvo Eisenhower, un mundo dominado por las empresas militares.

RUTA HACIA LA PROSPERIDAD

CIUDADES LIBRES I

Ricardo Valenzuela

!Basta de historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las doce claves del futuro. Es el nuevo libro publicado por Andres Oppenheimer el cual comenta Carlos Alberto Montaner en su columna dominical. Hace años publicó “Cuentos chinos” y de inmediato se convirtió en un bestseller. Su descripción del crecimiento de China, cuya economía en 1985 era del tamaño de la brasilera y hoy es la segunda del planeta, sólo superada por Estados Unidos, fue (o debió ser) una especie de aldabonazo en la conciencia latinoamericana.

¿Por qué América Latina es pobre y subdesarrollada? Pregunta Montaner. “Desde que el uruguayo José Enrique Rodó publicó Ariel en 1900 estamos explorando el tema sin encontrar una respuesta universalmente satisfactoria.”

Continúa Montaner. “Por esa discusión han pasado todas las figuras relevantes latinoamericanas, desde Octavio Paz hasta Hugo Chávez, desde Carlos Rangel hasta Juan Domingo Perón, unos armados con palabras y otros con fusiles, pero todos convencidos de conocer las razones que explican por qué los habitantes de Suiza, un país multiétnico, sin salida al mar y escasamente poblado, como los de Bolivia, tienen quince veces el per cápita de este país latinoamericano.”

Hace unos días, como poderoso flash me ciega un mensaje enviado por Kevin Lyon rezando: “Por primera vez los EU son expulsados del edén ocupado por países “totalmente libres”, para reubicarlo entre los considerados “mas o menos libres.” “Si esta tendencia continúa, el éxodo de gente productiva abandonándolo en busca de pastizales más libres se acelerará.”

El mensaje era referencia a la publicación de un artículo del prestigiado periodista, John Stoosel, quien durante años se ha dedicado a señalar el destructivo proceso socializante que se desarrolla en los EU que ya lo apunta hacia una catástrofe peor que la Gran Depresión en 1929.

Días antes había visto una serie de videos del mismo autor en los que señala esta Ruta hacia la Servidumbre que transitan los EU. Pero lo más impresionante fue una entrevista que involucra al magnate Donald Trump, en la que amargamente se queja del remedo de nación que se está convirtiendo EU coartando libertades, y amenaza con abandonarlo. Son ya miles de empresas que han desertado los EU ante la pérdida de esa libertad.

Durante años he predicado el evangelio de la libertad económica y la necesidad que México tiene de abrazarla. A través de cientos de escritos, con evidencias irrefutables, he demostrado cómo a mayores niveles de libertad económica corresponden agresivos crecimientos del PIB y es cuando arriba la prosperidad y el mejoramiento de los niveles de vida. Pero también siento mis largas letanías han encontrado solamente oídos sordos.

Stoosel alza la voz de alarma con los pelos en la mano contenidos en la más reciente publicación del Índice de Libertad Económica, patrocinado por la Heritage Foundation y el Wall Street Journal. Señala los EU este año resbala dos lugares para ubicarse en el #8 y, por primera vez, Canadá obtiene mejor calificación que su vecino. Pero afirma; “No es justo lanzar toda la culpa de estos pecados a Obama, la mitad de la información utilizada para el análisis fue producto de la administración de Bush. Entonces, es un proceso en el que han participado muchos socios en la destrucción.”

En el Penthouse de esta pirámide de libertad se hospedan: Hong Kong, Singapur, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Suiza, Canadá, EU, Dinamarca y Chile. En el pestilente y oscuro subterráneo sobreviven: Republica del Congo, Islas Salomón, Turkmenistán, Republica Democrática del Congo, Libya, Venezuela, Burma, Eritrea, Cuba, Zimbawe y Corea del Norte. Ahora, si sumamos el PIB que portan los residentes del subterráneo, no alcanza el 3% del que exhiben los huéspedes de la elegante punta de la torre. Y ¿México? A jalones llega al segundo nivel del subterráneo en #163.

Es decir, de nuevo las evidencias demuestran que libertad económica conduce hacia la prosperidad. También, que los mejores lugares para residir, con economías creciendo agresivamente, emergen en los países libres y viceversa. Una sociedad progresa cuando se le otorga libertad para adquirir propiedad, iniciar negocios e intercambiar en un ambiente de seguridad legal y política. Para educarse siguiendo las demandas del mercado no los designios del estado, para trabajar en lo que cada quien decida. Donde gobiernos no controlen los mercados laborales, no sean los que planeen la forma que la economía se desarrolle, no regule exageradamente.

El Director del centro de análisis de la Heritage Foundation, ante la pregunta de Stoosel ¿Cómo es posible que China ubicada en el lugar #140 genere crecimientos sostenidos del 12%? Desenfunda una respuesta que los mexicanos deberíamos de reflexionar profundamente.

“China tiene una economía compleja,” inicia. “En sus costas han establecido ciudades-estado modelo Hong Kong que son regiones armadas de una gran libertad económica, esquemas legales basados en British Common Law, y ello les ha permitido generar caudales de prosperidad.  Pero viajando hacia el interior encontramos la vieja China pobre con su estado controlador. Si comparamos los crecimientos de esas regiones tan disímbolas, nos daremos cuenta que más del 95% del impresionante PIB de China se produce en esas ciudades libres que no ocupan más del 1% de su territorio.”

Al finalizar la lectura del documento de inmediato provoco una conferencia telefónica con Kevin Lyons y Michael Strong, dos miembros de mi círculo libertario en los EU. Ambos son Doctores en economía y Kevin también en derecho internacional. Ambos educados bajo el cobijo de tres premios Nobel, pero además, creadores de un apasionante concepto que bautizaron como: Ciudades Libres.

Habiendo demostrado la relación libertad económica= prosperidad, surge la pregunta lógica ¿Por qué sólo unos cuantos países caminan esa ruta? La respuesta no es tan lógica pero si clásica; la feroz resistencia de parte del establecimiento mercantilista de las naciones y lo que Godofredo Rivera llama Coaliciones Perversas. Los grupos del establishment mundial tienen pavor de perder sus cotos de poder y las herramientas, en forma de leyes esclavizantes, con las que durante siglos, como vampiros, han succionando la sangre del pueblo.

¿Cuál ha sido el retoño de estas actitudes? Los Telmex, las Televisas, las TV Aztecas, los Pemex, las CFE, el sindicato de maestros, de electricistas, un sistema educativo que produce abogados y humanistas mas no ingenieros o especialistas en informática. Un país en el cual ese pequeño grupo tal vez no pueda afirmar como Luis XV, el estado soy yo, pero si afirman, “el estado somos nosotros.” Un país mediocre.

Sin embargo, los Dres Lyon y Strong han encontrado la fórmula mágica para cruzar al campo minado de las burocracias y sus coaliciones perversas abriendo senderos de libertad para países que, al rechazarla, han perdido los primeros 200 años de sus independencias. Ellos han resuelto esta problemática con esa criptonita para el establishment: Ciudades libres.

¿Qué son las ciudades libres? Continuamos la semana entrante

ESTADO? ¿PARA QUE?

Seguridad sin Estado. Reseña de El mito de la defensa nacional

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Seguridad sin Estado. Escrito por David Gordon. Traducido por Mariano Bas. Reseña del libro [The Myth of National Defense: Essays on the Theory and History of Security Production •editor Hans-Hermann Hoppe • Ludwig von Mises Institute, 2003 • x + 453 páginas]. David Gordon hace crítica de libros sobre economía, política, filosofía y leyes para The Mises Review, la revista cuatrimestral de literatura sobre ciencias sociales, publicada desde 1995 por el Mises Institute. Es además autor de The Essential Rothbard.

La invasión de Iraq de la administración Bush ofrece una nueva confirmación, si hacía falta, de la sentencia de Randolph Bourne: “la guerra es la salud del estado”. Ante un ejemplo tan masivo de agresión, surge la pregunta: ¿podemos arreglarnos sin ningún estado? Su eliminación acabaría con la principal fuente de violencia destructiva en el mundo.

Por muy atractiva que pueda ser esta línea de pensamiento, pocos están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias. No cabe duda de que las depredaciones del estado son una amenaza siempre presente, pero ¿cómo podemos arreglárnoslas sin esta institución? ¿No caería una comunidad libertaria sin estado fácilmente presa de primer estado que decida atacarla?

La historia muestra que no puede existir ninguna comunidad civilizada de cierto tamaño sin un estado y los argumentos de la teoría política y la economía muestran que el estado es una necesidad para una defensa adecuada. El estado puede ser malo, pero es un mal necesario.

Los contribuidores a The Myth of National Defense disienten completamente de la línea de pensamiento que acabo de apuntar. Aportan una serie de objeciones a la opinión convencional, en mi opinión, con un completo éxito. El lector de este brillante libro verá que toda afirmación hecha por el estado en los dos párrafos precedentes es falsa.

Jeffrey Hummel presenta sucintamente el argumento de que la historia demuestra la necesidad del estado:

Si la defensa privada es mejor que la defensa pública, ¿por qué ha estado ganando la pública a lo largo de los siglos? En realidad, la destreza militar del estado ha más que impedido la emergencia moderna de cualquier sociedad anarcocapitalista. (…)

¿Cómo pueden [libertarios radicales como Rothbard] atribuir los orígenes del gobierno a la conquista con éxito y mantener simultáneamente que una sociedad completamente libre, sin gobierno, podría evitar dicha conquista? (pp. 276, 278).

Tanto Hummel como el equipo formado por Luigi Marco Bassani y Carlo Lottieri intentan responder distintas maneras al argumento expuesto. De acuerdo con Hummel, la aparición de la Revolución Agrícola alrededor del año 11000 a de C., creó una gran población rica y sedentaria. La gente que se benefició de esta revolución fue conquistada por bandas merodeantes que buscaban beneficiarse. En estas conquistas se encuentra el origen del estado.

¿Pero por qué la gran población agrícola no hizo uso de su número superior para expulsar a los invasores? Hummel mantiene que aunque rebelarse  era ventajoso para casi todo en la población, los costes de la resistencia eran demasiado altos para los individuos concretos.

Si alguien se resiste al estado, puede morir.

Aunque prefiriera que se fueran los invasores, cada persona no arriesgará racionalmente su vida y posesiones para expulsarlos. Más bien esperará que resista alguna otra persona o grupo, en cuyo caso se beneficia sin riesgo. Como todos pensarán de esta manera, no habrá resistencia efectiva.[1] “El problema del oportunista, presentado desde hace mucho por los economistas como justificación normativa del estado, es en realidad una explicación positiva de por qué el estado apareció en primer lugar y luego persistió” (p. 280).

Hummel ha defendido una versión de la teoría de la conquista del estado, pero ¿no hace imposible esta misma explicación una resistencia con éxito al estado contemporáneo? ¿No explicará de nuevo el problema del oportunista la persistencia del estado?

Hummel tiene una respuesta ingeniosa. Desde la Revolución Industrial, la riqueza se ha convertido en mucho más importante en el conflicto militar. Esto da a los grupos sin estado una mayor posibilidad de éxito que antes, dado el indudable hecho de que el libre mercado promueve el crecimiento económico más eficientemente que una sociedad controlada por el estado.

¿Pero qué pasa con el problema del oportunista? Hummel mantiene que no descarta completamente la acción colectiva: puede superarse si la gente tiene suficiente compromiso con la justicia de su causa. Joseph Stromberg lo expresa bien:

Respecto de los “oportunistas”, la independencia de Estados Unidos lo explica. Si los hubiéramos dejado, nunca habrían luchado. Hummel lanza un gran “¿Y qué?” rothbardiano ante el problema. Apunta que sin oportunismo la civilización no existiría (p. 237).

Bassani y Lottieri responden de forma diferente. Rechazan la teoría de la conquista del estado, así como otras explicaciones que postulan una enorme antigüedad para el estado. Muy al contrario, afirman que el estado empezó solo cuando la Edad Media llegó a su fin. Hasta entonces la gente no sufrió esa torva evolución, una autoridad centralizada manteniendo un monopolio de la fuerza a lo largo de un territorio nacional.

Muchos libertarios no han apreciado este punto, dicen, porque han estado demasiado influidos por Franz Oppenheimer y sus seguidores. Estos escritores contrastan los medios económicos de obtener bienes y servicios, que benefician a todos los dedicados a ellos, con los medios políticos, el que algunos toman por la fuerza bienes a otros.

El contraste es sin duda muy útil, pero Bassani y Lottieri encuentran en él una fuente de errores. Los medios políticos no deben hacerse equivalentes al estado. Pensar lo contrario hace de cada bandido un estado. Aunque el estado puede ser una banda criminal, no toda banda criminal es un estado.

Una vez que entendemos los orígenes del estado, ¿no se hace más fácil nuestra tarea de resistencia a éste? Ya no tenemos que ver al estado como fijo e inamovible. Si no existió siempre, tenemos alguna esperanza de eliminarlo.[2]

Si la historia no nos obliga a aceptar la necesidad del estado, ¿qué pasa con la teoría política? Hobbes argumenta que sin un estado, los individuos se encontrarían en constante conflicto. Con el fin de evitar la “guerra de todos contra todos”, ¿no deberíamos todos entregar nuestras armas al soberano que así nos protegería? Hans Hoppe encuentra este argumento menos que convincente:

[Según Hobbes] para instituir una cooperación pacífica entre ellos, dos individuos, A y B, necesitan a una parte independiente, S, como juez y pacificador último. (…) Es verdad que S hará la paz entre A y B, pero solo para poder él mismo robarles más rentablemente. Sin duda S está mejor protegido, pero cuando más protegido está, menos protegidos están A y B ante los ataques de S (p. 336).

Hobbes no demuestra que el soberano mejore el estado de naturaleza.

El excelente apunte de Hobbes golpea el centro de la justificación hobbesiana del estado, pero se repite la objeción anterior. Incluso si el estado actúa como depredador, ¿no se necesita para la defensa contra otros estados?

Aquí debemos recurrir a argumentos de la teoría económica. Se alega frecuentemente que la defensa nacional es un “bien público” que el mercado no puede atender en cantidad adecuada. Tanto Larry Sechrest y Walter Block discrepan de esta ortodoxia. ¿Por qué deberíamos pensar que la defensa en un bien único que debe proporcionarse en una base igual para todos los residentes en una nación? “No es imposible ni excluir a los que no paguen ni es cierto que poner una persona adicional bajo el paraguas de seguridad no coste recursos adicionales” (p. 323). Con su habitual estilo imaginativo, Block ofrece numerosos ejemplos ingeniosos para apoyar su desafío a la opinión habitual.[3]

Si estos autores tienen razón, una sociedad anarcolibertaria podría ofrecer defensa de una forma completamente adecuada. Joseph Stromberg refuerza la defensa con un punto esencial. En modo algunos se deduce que una sociedad libre para defenderse eficazmente deba igualar los hinchados gastos del estado Leviatán.

Supongo que estados mínimos y anarquías pueden arreglárselas sin bombas nucleares, misiles de crucero, bombarderos invisibles y “sistemas” caros apropiados para la conquista del mundo o la intervención universal. Respecto de la “estructura de fuerza” de la mera defensa, creo que veríamos una cruda combinación de milicias y “empresas aseguradoras” (tal vez no tan mutuamente exclusivas como pensamos) recurriendo a una guerra de guerrillas basada en la masa, aunque fuera organizada in extremis por quien sea (p. 237).

El argumento a favor de la defensa libertaria  se basa en dos puntos. Primero, una sociedad libertaria tendría un programa mucho menos ambicioso que el de los estados en el mundo contemporáneo. Murray Rothbard, con su característica incisividad, deja claro los límites drásticos de las circunstancias en las que se justifica la guerra. En concreto, no hay un mandato universal para imponer una buena sociedad en todo el mundo: las naciones deben ocuparse de sus propios asuntos.

Una variante especialmente peligrosa de la política a la que se opone Rothbard desea extender la democracia a todos sin excepción. Como documentan exhaustivamente Erik von Kuehnelt-Leddihn y Gerard Radnitzky, es una receta para el desastre. Las democracias, plenas de superioridad moral, tienden a entablar guerra sin límite que ignoran las limitaciones humanas.

Guido Hülsmann lleva el argumento un paso más allá. Igual que la expansión del estado es pecado mortal incluso en la búsqueda de “buenos” objetivos políticos en el exterior, debe evitarse el uso del poder del estado para realizar reformas internas. Indica que el liberalismo clásico de los siglos XVIII y XIX fracasó porque recurrió a la fuerza para imponer los objetivos que sus defensores consideraban deseables. “En lugar de poner coto al poder político, [los liberales clásicos] simplemente los cambiaron y centralizaron” (p. 379). Por el contrario, los libertarios tendrían que confiar en la secesión pacífica.

Segundo, como destacan tanto Stromberg como Hülsmann, hay buenas razones para pensar que si una sociedad libertaria se encuentra siendo víctima de una invasión, una guerra de guerrillas resultaría ser una respuesta exitosa. Stromberg concluye:

Empezamos con la evidencia de que la defensa tiene ventaja. (…) Y una vez que el pueblo se dedique a tácticas de guerrilla derrotándoles aumenta la relación entre atacantes y defensores a entre 4 a 1 y 6 a 1 o superior. Una “pacificación” y ocupación exitosas pueden requerir una superioridad de 10 a 1 (pp. 235-236).[4]

Este libro revolucionario nos obliga a deshacernos de las suposiciones sobre defensa que casi todos damos por sentadas. La idea de que solo el estado puede ofrecer una defensa adecuada no es sino un mito estatista, tal vez el más pelirgroso de todos.

Notas


[1] Gordon Tullock da una versión bien conocida de este argumento en The Social Dilemma (Center for Study of Public Choice, 1974).

[2] Bassani y Lottieri nos suficientemente amables como para citarme como un ejemplo de alguien que adopta la definición libertaria usual, y errónea, del estado. Pero yo he pretendido contrastar la nociónd e estado de Weber como agencia monopolística de fuerza con la opinión de Van Creveld de que el estado es una entidad independiente, distinta de la personalidad del gobernante. No creo haberme implicado en la opinión de que cualquier uso de los medios políticos suponga un estado.

[3] Además de su detallada y convincente crítica del argumento de que la defensa es un bien público, Block atribuye gran importancia a otra consideración. Afirma que es inconsistente lógicamente  que el estado afirme protegernos mientras él mismo viola derechos, por ejemplo, mediante los impuestos y la prohibición de agencias rivales. La aportación es excelente, pero no demuestra que sea contradictorio afirmar que el estado proteja a toda la gente de todos menos de sí mismo.

[4] Elaine Scarry argumenta en un estilo similar que la gente, actuando espontáneamente en respuesta al peligro, puede ser mucho más eficaz que las disposiciones públicas de defensa. Ver su Who Defended the Country? (Beacon Press, 2003).

CABALLOS DE TROYA PARA LA LIBERTAD

Ciudades charter: Ciudades con estatuto independiente

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Ciudades charter. Escrito por Albert Esplugas

Una ciudad charter es una nueva ciudad creada en territorio deshabitado y con unos fueros o estatutos garantizando una serie de normas que son ejecutadas por un gobierno existente o conjunto de gobiernos. Si la nueva ciudad establece normas atractivas, crecerá y prosperará de forma natural con la entrada de inmigrantes, empresarios e inversiones en infraestructuras.

El proponente más destacado de las ciudades charter es Paul Romer, experto en crecimiento económico de la universidad de Stanford. En su artículo For richer, for poorer para la revista Prospect sintetiza su visión y sostiene que lo que necesitan los pobres de Haití que se han quedado sin techo después de la catástrofe son nuevas ciudades con normas distintas a las que poder inmigrar, construidas y gestionadas por Estados occidentales.

Entre las lentas reformas internas y la recolonización

Muchos países pobres están atrapados en un círculo vicioso de malas normas. Las garantías de los gobiernos a los potenciales inversores no tienen la credibilidad suficiente. Sus líderes pueden combatir la corrupción, establecer tribunales independientes y mejorar las normas sobre los derechos de propiedad, pero estas reformas encuentran resistencia y se implementan muy lentamente.

Una vía más rápida sería imponer un marco normativo funcional desde fuera por la fuerza, como sucedió en el período colonial. Paul Romer señala que hay evidencias de que algunas ex colonias son hoy más prósperas gracias a las normas establecidas durante la ocupación. Pero este beneficio económico raramente compensó los años de dominación y la oposición violenta que provocó. Las intervenciones militares humanitarias solo se justifican en circunstancias extremas. Romer sugiere una opción a medio camino entre los intentos de recolonización y las lentas reformas internas: las ciudades charter.

Ciudades charter administradas por Occidente

Romer explica cómo podría desarrollarse una ciudad charter. Un gobierno en un país pobre invitaría a un Estado occidental a administrar una zona deshabitada fiel a unos estatutos previamente acordados. Personas de ese país pobre y de otras partes del mundo se desplazarían para trabajar y vivir en la ciudad emergente. Las normas de la nueva urbe crearían oportunidades laborales y de inversión, y el hecho de ubicarse en territorio antes deshabitado garantizaría que todos sus residentes han elegido vivir allí con pleno conocimiento de sus normas.

El mundo tiende a la urbanización y, según encuestas de Gallup, 700 millones de personas estarían dispuestas a desplazarse permanentemente a un país que les ofreciera seguridad y oportunidades económicas. En lugar de expandir las barriadas pobres de los grandes centros urbanos en el Tercer Mundo, los inmigrantes podrían ser acogidos en ciudades charter que ofrezcan viviendas de bajo coste, trabajo, un ambiente seguro y normas más eficientes.

Romer apunta que hay amplias áreas deshabitadas en la costa de África sub-sahariana que son demasiado secas para la agricultura. Una ciudad puede crecer incluso en la localización más seca, con ayuda de desalinizadoras y agua reciclada si es preciso. La ciudad no tiene por qué ser directamente administrada por el Estado occidental asociado, pues los residentes podrían ejecutar ellos mismos las normas de los estatutos siempre que aquél retuviera el poder último de decisión.

La experiencia de Mauricio, Singapur y Hong Kong

En la República de Mauricio el tribunal de apelación de última instancia es aún el British Privy Council, el tribunal de la antigua metrópolis inglesa. Romer cita este ejemplo como uno de los muchos tipos de combinaciones posibles en el contexto de las ciudades charter.

En los años 90 Singapur, bajo la dirección del primer ministro Lee Kuan Yew, había experimentado con una idea similar, contribuyendo a crear nuevas ciudades en China e Indonesia que luego ayudaría a administrar. Pero los gobiernos nacionales retuvieron poderes discrecionales que interferían con la gestión de Singapur. Por este motivo sería necesaria la firma de tratados que asignasen explícitamente el control de la ciudad.

Romer considera que la administración de Hong Kong por parte del Reino Unido ha sido el ejemplo más cercano de ciudad charter. China proporcionaba la tierra y la gente, y el Reino Unido las normas para una economía de mercado y una convivencia ordenada. Este escenario no nació de un acuerdo entre los dos países, pero el resultado fue positivo y el éxito de Hong Kong contribuyó a las reformas económicas en la China continental.

Una ciudad charter para los haitianos

Tras el terremoto de Haití, Paul Romer ha sugerido la creación de ciudades charter que acojan a inmigrantes haitianos dispuestos a trabajar y a empezar una nueva vida. La presión competitiva de la emigración también podría acelerar la mejora de las instituciones y las normas en Haití. Si las naciones de la región crearan sólo dos ciudades charter en territorios cercanos, podrían albergar a toda la población.

En respuesta al terremoto el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, hizo una oferta de tierra a inmigrantes haitianos. El gobernante ha dicho que “Senegal está dispuesto a ofrecer parcelas de tierra, incluso una región entera”. Pero no está claro que esta posibilidad vaya a materializarse.

Zonas económicas libres y ciudades privadas

Las zonas económicas libres o zonas francas en territorio nacional también permiten la aplicación de normas más eficientes para atraer empresas y capital. El Dubai International Financial Centre se rige por leyes distintas a las del resto del emirato. Un juez británico retirado es el principal responsable de gestionar el derecho anglosajón que rige en los 110 acres de la zona económica libre. El Gobierno de Dubai, ávido por captar inversores, se plantea la administración de la zona en términos puramente empresariales.

En Corea del Sur operan varias zonas económicas libres que ofrecen notables ventajas a los inversores: exenciones y rebajas fiscales temporales en impuestos sobre la renta y beneficios, exenciones en tarifas a la importación de bienes de capital, regulaciones mínimas sobre el uso del suelo para la construcción y ampliación de factorías.

El Gobierno coreano propuso a la empresa americana Gale International la creación de una ciudad comercial, verde y tecnológicamente avanzada, en una de esas zonas económicas libres. Gale ha tomado prestado 35.000 millones de dólares de bancos coreanos para erigir sobre terreno yermo Songdo City, una ciudad de seis kilómetros cuadrados con rascacielos de oficinas, aeropuerto, puerto, residencias y parques. Este distrito de negocios internacional tendrá capacidad para 300.000 personas durante el día, y Cisco se ha sumado al proyecto para desarrollar una tecnología que haga que la ciudad sea “inteligente”. Songdo City no estará terminada hasta 2015.

Abu Dhabi también está desarrollando un proyecto similar: Masdar City, una ciudad de negocios diseñada por Foster + Partners que dependerá exclusivamente de energías renovables y no emitirá contaminación.

Comunidades en alta mar

El concepto de ciudades charter enlaza con la iniciativa de Patri Friedman y el Seasteading Institute, que busca aumentar la competencia entre unidades políticas y la experimentación con distintas normas y sistemas legales. En particular abogan por la creación de plataformas o ciudades en alta mar, fuera de la jurisdicción de otros países, abiertas a la incorporación de familias y empresas que acepten las normas de la comunidad.

La soberanía de los Estados termina a 12 millas de la costa, en el océano. Existen jurisdicciones parciales sobre zonas de pesca, recursos marinos etc. pero es concebible establecer plataformas flotantes u otras instalaciones artificiales en las zonas económicas exclusivas o en aguas internacionales, donde al principio sería necesario comprar banderas de conveniencia a los países que propusieran la mejor oferta.

Tanto las ciudades charter de Romer como las comunidades en alta mar de Friedman apuntan en una misma dirección: la creación de nuevas entidades políticas en zonas deshabitadas, con normas atractivas que promuevan la inmigración y la inversión.

UN NUEVO MUNDO LIBRE

Ciudades libres: ¿Ideal anarcocapitalista?

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Ya hemos tratado el debate entre liberalismo clásico y anarcocapitalismo, aunque por supuesto volveremos en reiteradas ocasiones a él. En esta oportunidad, planteamos tratar el tema de las ciudades modelo.

¿Puede este proyecto convertir en realidad el ideal anarcocapitalista?

Comencemos con una cita de un artículo de Hans-Hermann Hoppe, uno de los más reconocidos defensores del anarcocapitalismo:

En vez de integración política supranacional, gobierno mundial, constituciones, tribunales, bancos, y dinero, los liberales anarquistas proponen la descomposición del estado-nación. Como sus antepasados clásicos, los nuevos liberales no buscan el gobierno para apoderarse de él. Lo ignoran y quieren que los deje en paz, y quieren también aislarse de su jurisdicción para organizar su propia protección. A diferencia de sus precursores que simplemente procuraron sustituir un gobierno más grande por uno más pequeño, los nuevos liberales persiguen la lógica de la secesión para ponerle fin. Proponen una secesión ilimitada, es decir, la proliferación sin restricción de territorios libres independientes, hasta que el rango de la jurisdicción del estado finalmente se marchite con el tiempo. ¡Con este fin – y en total contraste con los proyectos estatistas de ‘Integración Europea’ y de un ‘Nuevo Orden Mundial’ – los nuevos liberales promueven la visión de un mundo con decenas de miles de países, regiones, y cantones libres, de cientos de miles de ciudades libres – como las singularidades actuales de Mónaco, Andorra, San Marino, Liechtenstein, (el anterior) Hong Kong, y Singapur – y distritos aún más libres y vecindades económicamente integradas por el mercado libre (mientras más pequeño sea el territorio, mayor es la presión económica para optar por el libre comercio!) y por el estándar del oro como base monetaria internacional.

Ahora, ¿en qué consite el proyecto de ciudades libres que hoy puede ser posible en Honduras y otros países?

Mary Anastasia O’Grady nos ofrece una explicación en un artículo publicado en The Wall Street Journal, traducido al español por el Independent Institute bajo el título: Honduras y su ciudad modelo. Básicamente plantea que en Honduras se espera que el Congreso apruebe una enmienda constitucional que permite experimentar con este proyecto.

La idea es simple: una considerable porción de terreno del gobierno inhabitado es designada para ser usada como una ciudad modelo. Se redacta un estatuto para gobernar la ciudad y el Congreso lo aprueba. El gobierno designa una autoridad de desarrollo del territorio, que firma contratos con inversionistas dispuestos a desarrollar infraestructura. La ciudad se abre a los negocios bajo reglas que actúan como un imán para la inversión.

El debate queda abierto, aunque por supuesto la literatura se va extendiendo en la web. No podemos dejar de citar la síntesis que ofrece el Centro de Estudio del Capitalismo, de la UFM, así como la conferencia que Roberto Blum ofreció sobre “free cities” en la misma universidad.

 

Ciudades libres: Métodos más allá de la política

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Escrito por Luis Eduardo Barrueto. Una reciente discusión acerca de la viabilidad de la política como medio para avanzar la libertad, me hizo recordar cómo descubrí que hay más métodos que no necesariamente requieren la sola participación política para lograrlo, sino opciones de creciente importancia que involucran el uso ingenioso del marco legal y la tecnología para el beneficio de la humanidad. Métodos más allá de la política que giran básicamente en torno a la idea de Ciudades libres o Free Cities, inicio hablando de ciudades charter y continúo con la colonización de los mares.

Me opongo fehacientemente a la imposición fiscal, a la expoliación de la propiedad, a la metodología de algunos de colectivizar a los seres humanos, que nacen, crecen y se desarrollan individualmente. Favorezco, por el contrario, la libertad como una precondición necesaria para que grandes cosas puedan existir.

Desde este sitio he estado defendiendo las ideas que favorecen la libertad de las personas, y por lo mismo, la responsabilidad individual sobre las acciones propias, con el propósito de hacer que seamos más y más los que pensamos afín. Sin embargo, no puedo evitar sentir como que estoy cantándole a los miembros del mismo coro.

Recientemente me he topado con métodos que varias personas han identificado como viables para llevar este choque de ideologías a una nueva arena, más allá de la participación política, más allá de la transmisión de ideas (labor a la que continuaré dedicándome) a través de los medios, a través del mejoramiento del sistema educativo y demás.

Charter Cities – Ciudades estatuto

Una charter city es la creación de una ciudad con un fuero autónomo del Estado, por ello lo de charter traducido del inglés como “fuero” o “estatuto”, que sirva como ciudad modelo y polo de desarrollo dentro de una región para que gente en estado de pobreza o subsistencia media pueda escapar de sus medios convencionales (léase: agricultura).

Las charter cities dejan que las personas puedan mudarse a un lugar regido por reglas que provean seguridad, oportunidades económicas y una mejor condición de vida. También permiten que se mejoren los métodos de gobierno y que se generen proyectos de infraestructura o que sean socialmente beneficiosos. Todo ello puede o no tomar lugar dentro de estos marcos normativos que, en general, buscan que se respeten los derechos individuales.

Lo único que hace falta es una pieza desocupada de tierra y un acta constitutiva. El material humano llegará ulteriormente, atraídos por las oportunidades de trabajar bajo las reglas que la carta constitutiva especifique. Un elemento clave es permitir el tráfico tanto de entrada como de salida a estas ciudades.

Una ciudad es la escala perfecta para implementar nuevas reglas, porque puede permitir que millones de personas trabajen y produzcan dentro de un trozo de tierra considerablemente pequeño, además de que puede diferir, en cuanto al marco normativo, con sus socios comerciales. La urbanización es el elemento concreto gracias al cual podemos visualizar el éxodo del campo hacia las ciudades; una transformación inevitable y cada vez más acelerada. La calidad de vida de todas estas vidas dependerán inevitablemente del marco legal o los principios básicos que los rijan.

La falta de los mismos es lo que provoca que la gente actualmente se mude a ciudades disfuncionales, donde escasea el agua corriente, los índices de criminalidad son altos, la estabilidad laboral es poco común y haga falta un sistema de drenajes adecuado. La ausencia de reglas claras es lo que provoca que estas ciudades evolucionen hacia un estado mejor, donde el cambio venga desde adentro.

Las charter cities únicamente son un atajo hacia reglas más claras y mejor elaboradas. En última instancia esto es lo más importante para permitir que la sociedad, tan dinámica como es, pueda desarrollarse más y mejor. Un ejemplo muy claro es Hong Kong, con un “juego” de reglas mucho mejores que las del resto de la República Popular China, pero que ha tenido tanto éxito que ha permeado en el sistema que rige esta última y se ha puesto en práctica en otras ciudades portuarias. La más importante de ellas es Shanghai.

Para más información, Paul Rommer, economista graduado de Stanford fundó el sitio Chartercities.org para reunir recursos y casos de estudio al respecto. Échele un vistazo.

Seasteading – Colonización del mar

Este vocablo en inglés, surgido de la contracción entre seahomesteading, quiere decir literalmente “colonización del mar”. Es la creación de viviendas permanentes en el mar, fuera de los territorios reclamados por los gobiernos de cualquier nación. Intentos anteriores han consistido en plataformas petroleras e islas flotantes, por ejemplo, sin que nadie tuviera éxito en crear un estado en altamar que fuera reconocido como nación soberana.

Un antecedente directo es el principado de Sealand, que a pesar de que se autoproclama nación, no ha sido reconocida como tal por ningún país o entidad supranacional.

Legalmente, más allá de 200 millas náuticas o 370 km de las costas de los países, el mar no está sujeto a las leyes de ninguna nación. Existen varias organizaciones que aprovechan esta falla legal como radios piratas y grupos que facilitan procedimientos para practicar el aborto de manera legal y más segura que en los lugares donde está prohibido por la ley. Pero además, hay un instituto que tiene por propósito algo mucho más elaborado e interesante:

El Seasteading Institute

Fundado en 2008 por Patri Friedman, el Seasteading Institute con sede en Palo Alto, California, tiene como propósito construir plataformas marinas que permitan experimentar con modelos sociales, dada la dificultad de provocar cualquier forma de cambio significativo a través de la mera participación política y, aunque me duela decirlo, en la participación mediática.

En el Seasteading tienen la visión de algo muy parecido a la web, donde muchos pequeños gobiernos sirvan distintos nichos de mercado y donde el sistema sea dinámico y amigable a la experimentación (prueba y error). “Se toma y se copia lo que funciona y se descarta lo que no”.

“Piensa sobre los disensos políticos más grandes- libertad vs. seguridad, riqueza absoluta vs. desigualdad, fronteras abiertas vs. fronteras cerradas- que se deciden a través de la retórica y los votos de unos cuantos congresistas que deciden por décenas o cientos de millones de personas a la vez. Ahora imagina si pequeños grupos tuvieran la capacidad de probar sus propias ideas a pequeña escala y ver qué pasa. La gente podría crear sociedades con distintas prioridades y nosotros podríamos comprobar con rapidez qué tan bien funcionan esas ideas una vez puestas en práctica”.

El proyecto adquirió la atención mundial en 2008 luego de que Peter Thiel, fundador de PayPal e inversionista en varias compañías de internet como FacebookLinkedin, invirtiera $500,000 en el instituto y hablara en defensa de su viabilidad en un artículo titulado “The Education of a Libertarian”. El instituto también recibió cobertura mediática de CNNCBSWired MagazineReason Magazine.

Personalmente, conocí a Thiel el noviembre pasado cuando fue recipiente de un doctorado honorífico en la UFM y me encanta que sea uno de esos empresarios que actúan en base a principios libertarios y que realmente merece ostentar el título de héroe de la libertad. El artículo que escribió en Cato Unbound está super recomendado.

Diseñando ciudades flotantes

Clubstead
El instituto se enfoca en tres áreas principales, que son la construcción de una comunidad, la realización de investigación y la construcción del primer seastead fuera de las costas de San Francisco. En enero del año pasado, se patentó el diseño del ClubStead, una ciudad de más o menos una cuadra de tamaño que marca el primer gran paso en el desarrollo de la tecnología y la ingeniería que permitiría la realización del proyecto.

El punto es que las plataformas sean autosostenibles y que las innovaciones que permitirían vivir a tiempo completo en el mar sean descubiertas y desarrolladas. La evolución de la industria de los cruceros nos da pistas sobre que así sucederá con mucha probabilidad.

Por el momento, vemos que hay varios diseños para la construcción de las plataformas, tal como indica la cobertura de National Geographic y es interesante ver la posible línea del tiempo que el instituto ha trazado a futuro. Parece que la frontera de nuestra defensa de la libertad ha sido extendida más allá de los mares.

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El Papa y los Castro: empate técnico

Andrés Oppenheimer

La visita del papa Benedicto XVI a Cuba no producirá grandes cambios, al menos en lo inmediato, pero todo el mundo —el Papa, el régimen militar cubano, los disidentes e incluso los exiliados cubanos— podrán adjudicarse algo parecido a una victoria tras su paso por la isla. La gran pregunta es quién ganó más.

El gobernante Raúl Castro, y su hermano Fidel lograron cumplir con su propósito de contrarrestar su imagen de parias internacionales, a los que muchos líderes mundiales no visitan por no haber permitido elecciones libres, ni partidos políticos de oposición, ni medios independientes desde hace más de cinco décadas.

Al recibir a Benedicto XVI y darle un discurso de bienvenida que fue emitido en vivo en Cuba y en el exterior, Raúl Castro tuvo una tribuna de lujo para culpar a Estados Unidos de todos los males de la isla. La mera foto sonriente de Raúl Castro y el Papa, así como la reunión del Papa con Fidel Castro, contribuyeron a darle legitimidad al régimen cubano ante los ojos de muchos.

Al mismo tiempo, el hecho de que Raúl Castro asistiera a la misa oficiada por el Papa en La Habana ayudó al régimen cubano a dar la impresión de que hay una apertura en la isla.

Los octogenarios líderes cubanos necesitan convencer al mundo de que Cuba está cambiando.

Les preocupa que Venezuela pueda dejar de otorgar hasta $10,000 millones anuales de subsidios a la isla si el presidente Hugo Chávez pierde su lucha contra el cáncer, o si la oposición venezolana gana las elecciones presidenciales de octubre. Necesitan dar la impresión de mayor apertura para atraer inversiones extranjeras.

El Papa, a su vez, casi seguramente cumplió su objetivo de abrir nuevos espacios para la Iglesia Católica en Cuba. No sólo le dio mayor visibilidad a la iglesia en los medios del gobierno —los únicos autorizados en la isla—, ya que todas sus ceremonias fueron emitidas por la televisión estatal, sino que además tuvo la oportunidad de instar públicamente al gobierno a permitirle a la iglesia mayores libertades, incluyendo el derecho a abrir escuelas religiosas.

Y aunque su mensaje de que “Cuba y el mundo necesitan cambiar” fue un eco del discurso que Juan Pablo II pronunció en Cuba 14 años atrás, en el que rogó que “Cuba se abra al mundo, y el mundo se abra a Cuba”, Benedicto XVI también demostró cierta audacia.

Poco antes de la visita declaró que la ideología marxista “ya no se corresponde con la realidad” —algo que es obvio para muchos de nosotros pero que es una declaración audaz en Cuba— y repetidamente pidió verdad, libertad, reconciliación y diálogo en la isla.

Los disidentes pacíficos de Cuba, como las Damas de Blanco, que piden la liberación de los presos políticos y que solicitaron una reunión de un minuto con el Papa, aparentemente no lograron ser recibidas por él, según los reportes de prensa en momentos de escribirse estas líneas, pero de todas maneras ganaron por default: durante la visita papal, el mundo entero pudo ver la naturaleza represiva de la dictadura cubana.

Al menos 210 disidentes pacíficos fueron arrestados pocas horas antes de la llegada del Papa a Cuba, para impedirles asistir a las reuniones públicas del Papa, según los grupos defensores de los derechos humanos. Y un disidente que gritó “abajo el comunismo” durante la misa del Papa en Santiago fue golpeado y arrestado frente a las cámaras de TV.

Los exiliados cubanos también ganaron, a su vez, ya que demostraron a sus compatriotas de la isla que muchos exiliados quieren una reconciliación nacional pacífica, y que el exilio no es una supuesta “mafia terrorista” que quiere venganza y recuperar sus bienes, como el régimen cubano pretende caracterizarlo. Alrededor de 800 exiliados cubanos fueron a la isla en una peregrinación organizada por la Arquidiócesis de Miami.

Mi opinión: A menos que salgan a la luz en los próximos días reportes de que el Papa se reunió con las Damas de Blanco, el Vaticano habrá cometido un gran error al no darles el minuto que las Damas pedían.

El Vaticano había dicho que el Papa conoce sus reclamos y las lleva en el corazón, pero que su agenda no le dejaba tiempo para reunirse con ellas. Sin embargo, el Vaticano sí encontró tiempo para que el Papa se encontrara durante 30 minutos en una reunión no programada con Fidel Castro, quien oficialmente ya no es el gobernante de Cuba.

Al final del día, ganaron todos. Podríamos decir que fue un empate técnico, aunque hubiera sido lindo que el Papa pusiera en practica el diálogo que estaba predicando y se hubiera reunido con todos los sectores de la sociedad, y no solo con sus gobernantes.

 

Capriles ganaría si Chávez no es el candidato, según sondeo

El presidente venezolano y el opositor registran un empate técnico, de acuerdo a la misma encuesta

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<p>El candidato de la oposición venezolana a las elecciones presidenciales de octubre, Henrique Capriles, habla hoy, lunes 26 de marzo de 2012, durante una rueda de prensa en Caracas (Venezuela), en la que insinuó que la información sobre un supuesto atentado en su contra revelada por el presidente del país, Hugo Chávez, busca crear un clima de tensión. EFE/ MIGUEL GUTIÉRREZ<br />
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<div>El candidato de la oposición venezolana a las elecciones presidenciales de octubre, Henrique Capriles, habla hoy, lunes 26 de marzo de 2012, durante una rueda de prensa en Caracas (Venezuela), en la que insinuó que la información sobre un supuesto atentado en su contra revelada por el presidente del país, Hugo Chávez, busca crear un clima de tensión. EFE/ MIGUEL GUTIÉRREZ</p>
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<h3>Redacción El Nuevo Herald</h3>
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El chavismo perdería las elecciones de octubre si el presidente Hugo Chávez se ve obligado a apartarse de la contienda electoral debido a su enfermedad, reseñó una encuesta de la firma Consultores 21.

El sondeo de opinión, cuyos resultados comenzaron a conocerse la semana pasada, concluyó que Chávez y el candidato de la oposición, Henrique Capriles, registran un empate técnico.

Otras encuestas, sin embargo, ponen en duda ese resultado, señalando que Chávez cuenta con una amplia ventaja frente a su rival.

Según el sondeo de Consultores 21, Capriles vencería cómodamente frente a cualquier otro candidato del gobierno que no sea Chávez, con una relación de 49 por ciento frente al 40 por ciento que obtendría el hermano del mandatario, Adán Chávez, y el 40 por ciento que también obtendría el vicepresidente Elías Jaua.

El sondeo señala que el canciller Nicolás Maduro obtendría el 39 por ciento de los votos y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, un 38 por ciento.

Portavoces del chavismo han expresado en reiteradas ocasiones que no hay planes de sustituir a Chávez como candidato de la Revolución Bolivariana para los comicios presidenciales del 7 de octubre, aún cuando insistentes versiones apuntan a que sufre de un cáncer en un avanzado estado.

La encuesta también muestra que Capriles cuenta con un elevado margen de agrado personal, que incluso se encuentra ligeramente por encima del de Chávez, con un 50.7 por ciento frente al 49.3 por ciento.

El ex alcalde del municipio capitalino de Chacao, Leopoldo López, ocupa el tercer lugar con el 43.9 por ciento; seguido por Jaua con el 41.2 por ciento; el gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez, con 40.8 por ciento y Maduro con 40.3 por ciento.

En el sondeo también aparecen Adán Chávez, con un nivel de agrado de 37.7 por ciento; Cabello, con 37.6 por ciento; el diputado Julio Borges, con 36.6 por ciento; el ex vicepresidente José Vicente Rangel, con 36.6 por ciento; y el ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tarek El Aissami, con 36.1 por ciento.

 

Calderón anunció que 22 de los 37 criminales más buscados están en prisión o han muerto

Foto: HO / PRESIDENCIA / AFP

(México, 28 marzo. EFE).- El presidente mexicano, Felipe Calderón, anunció hoy que en los últimos años han sido detenidos o han muerto en enfrentamientos con las autoridades 22 de los 37 delincuentes más buscados y unos 200 cabecillas del crimen organizado también han sido arrestados.

Calderón informó de estos éxitos durante un discurso que pronunció hoy en esta capital y en el que reflejó las acciones desarrolladas desde que asumió el poder, el primero de diciembre del 2006.

En su mensaje, de 101 minutos, Calderón defendió su estrategia en la lucha contra el crimen organizado frente a la “ambición desmedida de los delincuentes” y la “omisión negligente, miedosa y a veces cómplice de gobernantes”.

“Cuando asumí la Presidencia (…), muchas autoridades locales estaban rebasadas por los grupos criminales, y en algunos casos prácticamente se habían hecho con el control de comunidades enteras”, afirmó el jefe del Estado mexicano.

El discurso, parecido al balance anual de su gestión que ofrecen cada año los presidentes mexicanos, lo dio ante miles de personas reunidas en el Auditorio Nacional de esta capital.

Lo hizo en esta fecha, según anotó al comienzo de su mensaje, porque a partir del 30 de marzo las leyes mexicanas no le permiten dar cuenta de su gestión para no inferir en la campaña electoral que culminará con los comicios del primero de julio próximo.

Calderón aprovechó la ocasión para detallar los avances del Gobierno en todas las áreas, tanto económicas como políticas, y se comprometió a terminar su mandato con un país “mas humano, más seguro, más limpio y más justo”.

En bicicleta o en pijama, los “indignados” también hacen huelga en Madrid

 
Foto: REUTERS/Andrea Comas

(MADRID, 29 Marzo. AFP) – A su particular modo, decenas de miembros del movimiento social español conocido como “los indignados” participaron este jueves en la huelga general en Madrid, dificultando el tráfico con convoys de bicicletas y durmiendo en la calle una enorme “siesta colectiva”.

Este movimiento sin líderes organizó sus propios actos de protesta durante la jornada de huelga convocada por los grandes sindicatos contra la reforma laboral, las medidas de austeridad y el creciente desempleo.

Los “indignados” se muestran críticos con los sindicatos y los grandes partidos políticos españoles, el conservador Partido Popular (PP, en el gobierno) y el opositor Partido Socialista, de quienes afirman que no representan la voluntad de la población.

“Ni PSOE, ni PP, ni CCOO ni UGT” y “¡No nos representan!” podía leerse en las pancartas desplegadas en una concentración al mediodía en la emblemática Puerta del Sol de Madrid, lugar de nacimiento de este movimiento.

Varios cientos de manifestantes, muchos con bicicletas, se sentaron en el suelo y corearon “¡Esta crisis no la pagamos!” ante la mirada atenta de decenas de policías antidisturbios.

“Tenemos que enviar un mensaje claro al gobierno de que no pueden hacer todo que les dé la gana sólo por tener una mayoría”, afirmó Marta Rosado, una oficinista de 28 años que luce una etiqueta de “En Huelga”.

Horas antes decenas de manifestantes en bicicleta habían invadido la autovía M30 dificultando el tráfico en esta ruta de circunvalación interna y otros grandes ejes de la ciudad.

“Somos un movimiento alternativo, buscamos formas alternativas de protestar”, explicó Pedro Navarro, estudiante de 23 años.

Durante la tarde el movimiento planeaba asimismo celebrar una “siesta colectiva” en la céntrica plaza madrileña de Cibeles.

“Llevaremos el pijama, almohadas, y todo lo necesario para recuperarnos de un día de huelga a cuestas. Para hacer visible que este día nos juntamos para parar”, afirmaba el movimiento en su página web

Fidel Castro se reunió con Benedicto XVI y le preguntó “¿qué es lo que hace un Papa?”

Foto: REUTERS/Osservatore Romano

(La Habana, 28 marzo. EFE).- El papa Benedicto XVI se reunió hoy en La Habana con Fidel Castro, quien en un ambiente de cordialidad le hizo numerosas preguntas, entre ellas: “¿qué es lo que hace un papa, cuál es su misión?”.

Video: VTV, 28/03/2012

Catorce años después de que el líder de la Revolución cubana se entrevistase con Juan Pablo II durante la visita que realizó a la isla, Fidel Castro estrechó la mano de otro Papa, Benedicto XVI, a quien halagó diciendo “tiene la cara de un ángel”.

El encuentro entre el papa Ratzinger y Castro se produjo en la Nunciatura Apostólica (embajada de la Santa Sede) tras la misa que ofició el Pontífice en la plaza de la Revolución, informó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

El coloquio se desarrolló en un ambiente cordial y el papa y Castro charlaron muy animadamente durante 30 minutos, señaló Lombardi, que precisó que el comandante tenía mucho interés en conocer el pensamiento de Ratzinger sobre diferentes aspectos y le hizo numerosas preguntas.

Así, la primera fue sobre el cambio de la liturgia de la Iglesia Católica y el papa le explicó a Castro la puesta al día de la misma para afrontar los nuevos tiempos de evangelización.

También le preguntó “¿Qué hace un Papa?, ¿cuál es su función?. Benedicto XVI le expresó el sentido de sus viajes por el mundo para confirmar en la fe a los cristianos, así como el servicio de la iglesia a los pueblos.

El Papa, sonriendo, le dijo: “sí, soy un anciano, pero todavía sigo haciendo mi deber”.

Fidel Castro se interesó por la opinión de Ratzinger sobre las dificultades que afronta el mundo actualmente, la multiplicidad de religiones o la problemática de la ciencia que no logra dar respuesta a todos los problemas de la humanidad.

El Papa habló de la dificultad que encuentran los hombres en las sociedades en las que Dios está ausente, así como de la relación entre fe y razón y de libertad y responsabilidad.

En su encuentro, Fidel Castro pidió al Papa que le envíe algunos libros sobre esos temas que tanto le interesan.

El expresidente cubano fue recibido en la Nunciatura por el cardenal secretario del Estado vaticano, Tarcisio Bertone, con quien ya se ha visto en otras ocasiones.

Mientras llegaba el papa, Castro dijo a Bertone que “había dos cosas que deseaba ardientemente”, las beatificaciones de Juan Pablo II (1 de mayo de 2011) y madre Teresa de Calcuta (19 de octubre de 2003), “porque ambos hicieron muchos por Cuba, especialmente la monja que entregó su vida por los más pobres de los pobres.

El papa dijo a Castro que estaba muy contento por cómo ha sido recibido en Cuba y expresó su “gratitud” por la acogida.

Fidel Castro contó a Benedicto XVI que había seguido por televisión todo el viaje del Pontífice a la isla caribeña.

En un momento del coloquio se produjo una broma que demostró, según Lombardi, la cordialidad de la cita.

Fue cuando Castro bromeo sobre las edades de ambos. El papa tiene casi 85 años y él es un año mayor.

El papa, sonriendo, le dijo: “sí, soy un anciano, pero todavía sigo haciendo mi deber”.

Fidel Castro acudió a la nunciatura acompañado de su esposa, Dalia Soto, y dos de sus hijos, que también saludaron al papa y después posaron para los fotógrafos.

Ayer, Castro ya informó de que hoy se encontraría con el Papa Ratzinger.

Fidel Castro considera a Benedicto XVI “una buena persona” y según le dijo hace varios años al actual secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, cuando este le visitó en la isla, tiene “la cara de un ángel”.

“Gustosamente saludaré mañana miércoles a Su Excelencia el Papa Benedicto XVI, como lo hice con Juan Pablo II, un hombre a quien el contacto con los niños y los ciudadanos humildes del pueblo suscitaba, invariablemente, sentimientos de afecto”, escribió en una de sus “Reflexiones”.

El líder de la Revolución cubana fue quien se animó a pedir el encuentro, cuando supo que al Pontífice “le agradaría ese modesto y sencillo contacto”.

Fidel Castro considera a Benedicto XVI “una buena persona” y según le dijo hace varios años al actual secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, cuando este le visitó en la isla, tiene “la cara de un ángel”.

Ya en aquella ocasión, el líder cubano pidió a Bertone que trasladase al Papa su invitación para visitar la isla.

El 22 de enero de 1998 Fidel Castro recibió en La Habana a Juan Pablo II, con quien ya se había reunido en el Vaticano el 19 de noviembre de 1996. El encuentro, que levantó una gran expectativa, duró en aquella ocasión 50 minutos.

Fidel Castro se encuentra retirado del poder desde 2006, cuando una grave enfermedad le obligó a delegar al poder en su hermano Raúl que asumió definitivamente la presidencia del país en 2008.

El expresidente cubano se mantuvo apartado de la vida pública durante cuatro años pero en el verano de 2010 comenzó a reaparecer en algunos actos, casi siempre relacionados con sus inquietudes sobre los riesgos que amenazan al planeta y la humanidad, tales como una eventual guerra nuclear o el cambio climático.

Foto: Reuters
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“El Papa no podía ofender a Raúl Castro, así que habló en parábola para decir que el cambio viene”

Foto: Noticias24/Archivo

(Caracas, 29 de marzo, Noticias24).- Este jueves, el periodista Rafael Poleo en su acostumbrado “Corto y Profundo”, analiza la visita del Papa a Cuba y la reunión que sostuvo el Santo Padre con Raúl y Fidel Castro. Asimismo, se refirió al mensaje que ofreció el Santo Padre para la isla caribeña.

“El Papa no podía hablar de manera que ofendiera a la autoridad representada en Raúl y para resolverlo aplicó el método de El Maestro, habló en parábola para decir que el cambio viene”, argumenta el periodista.

A continuación la columna completa de Rafael Poleo:

Imagen El Nuevo País

“Corto y Profundo”

Pérez Pirela dice que viaje de Capriles Radonski fue para “reunirse con Álvaro Uribe”

 

Foto: AFP / Leo Ramírez

(Caracas, 28 de marzo. Noticias24).- Miguel Pérez Pirela, a través de su programa “Cayendo y Corriendo”, afirmó que el candidato a la presidencia de la República, Henrique Capriles Radonski, se reunió en Bogotá, Colombia, con el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

“Este fue el verdadero motivo de su viaje a esta nación. No es casual esta reunión. Ya empezamos a entender la razón de su viaje”, aseguró.

Señaló que Capriles Radonski llegó procedente de Bogotá en su aeronave, aproximadamente a las 9.45 pm, acompañado de Rafael Guzmán y Armando Briquet. También resaltó que “se habla de una posible reunión entre Capriles y Pedro Carmona Estanga”.

“Uribe es igual a paramilitarismo. No lo digo yo, lo dice el Departamento de Estado de Norteamérica. Quien dice paramilitarismo, dice violencia”, acotó Pérez Pirela.

Presunta implicación de funcionarios de Polimiranda en la muerte de Libero Iaizzo

Indicó que “gran parte de los medios privados tienen un silencio informativo en el caso de la supuesta implicación de funcionarios de Polimiranda en el secuestro y asesinato del mánager de la banda “Caramelos de cianuro”.

Recordemos que este miércoles fueron detenidos y puestos a la orden de la Fiscalía 19 del Ministerio Público cuatro funcionarios policiales pertenecientes a la policía regional del estado Miranda, por el delito de extorsión contra el padre de Libero Iazzio, tras solicitar la suma de 10.000 bolívares para recuperar el carro de su hijo.

En este sentido, manifestó que Capriles debe responder al país por el asesinato de Iaizzo, por cuanto cuatro policías del estado Miranda están vinculados al hecho. De igual forma lo debe hacer por lo ocurrido con el cantante Onechot, el pasado 2 de marzo, quien recibió un disparo en la cabeza cuando le intentaron robar su vehículo, en esa misma entidad.

“La libertad de opinión que tanto cacarean en medios privados, a la hora de la chiquita no la ejercen”, enfatizó Pérez Pirela.

El conductor de “Cayendo y Corriendo” le exigió al candidato de la oposición: “como ciudadano le pido, le ruego, ocúpese del estado Miranda, de la seguridad de sus habitantes; en lugar de estar viajando en aviones con siglas estadounidenses para reunirse con el papá del narcotráfico y del paramilitarismo Álvaro Uribe Vélez. Escoja a los ciudadanos, y no al expresidente colombiano. Es un favor que le pido”.

Con información de AVN

Consultores21: Chávez puntea en la intención de voto frente a Capriles, pero con poca diferencia

 

Foto: Estudio Consultores21

(Caracas, 28 de marzo – Noticias24).- La empresa de investigación Consultores21 le realizó una encuesta a la población venezolana, de cara a las venideras elecciones presidenciales. El estudio fue realizado tomando una muestra de 2.000 habitantes en todo el territorio nacional.

En la primera gráfica se puede apreciar la intención de voto de los encuestados; esta fue su respuesta al preguntarles: ¿Si la elección para elegir presidente de la República fuese el domingo próximo, por quién preferiría votar: por Hugo Chávez o por Henrique Capriles Radonski?

Los resultados reflejan que, a pesar de que el presidente de la República, Hugo Chávez, lidera las preferencias de la población, la diferencia que tiene con respecto a su oponente, Henrique Capriles es solo de 2 puntos. Obteniendo porcentajes de 46,3% y 44,8%, respectivamente.

Foto: Estudio Consultores21

En el ámbito regional, el estudio apunta que la intención de voto favorece a Capriles en el occidente, centro occidente, centro y en la región andina; zonas donde se concentra la mayor parte de la población del país.

Asimismo, Consultores21 señala que el actual Presidente tiene gran ventaja de intención de voto en los llanos, donde sobrepasa con 28 puntos a su contrincante; también le da una ventaja menos significativa en la capital del país y una considerable de 19 puntos en los estados orientales.

Por otra parte, Noticias24 trató conversar con los responsables de Consultores21 sobre los resultados de la encuesta, sin embargo, los intentos de contacto fueron infructuosos ya que los responsables de la encuestadora no quisieron ofrecer declaraciones al respecto.

Más detalles sobre la encuesta

Foto: Estudio Consultores21

La encuestadora informó que las entrevistas fueron realizadas por todo el país en 96 centros poblados, 43 zonas metropolitanas y 13 ciudades principales. Asimismo, especificaron que el nivel de confianza del estudio es de 95,5%.

Especificaron que los participantes fueron seleccionados aleatoriamente y que la encuesta se realizó en el hogar de cada uno de ellos, entre el 3 y el 13 de este marzo.

Foto: Estudio Consultores21

También se le preguntó a los encuestados cuál de todos los personajes políticos más nombrados en el acontencer nacional, a su juicio, es el más agradable y simpático. El ganador del agrado del público fue el líder de la oposición, Henrique Capriles Radonski, con 50,7% de los votos.

El segundo político más agradable, según los resultados, es el actual Jefe de Estado, Hugo Chávez con 49,3%. El resto de los personajes que integran la pregunta, en orden de preferencia, son: Leopoldo López, Elías Jaua, Pablo Pérez, Nicolás Maduro, Adán Chávez, Diosdado Cabello, Julio Borges, José Vicente Rangel y Tareck El Aissami.

Foto: Estudio Consultores21

Otra de las preguntas que se le hizo a los venezolanos está relacionada con las características específicas que debe tener el Presidente de la República, independientemente de quién salga victorioso el próximo 7 de Octubre.

Las cualidades más importantes que señalaron los encuestados son: ayuda al pueblo, trabajador, sincero, respeta a los demás, democrático, luchador, preparado, buenas ideas, inteligente, con carácter, con experiencia. De todas estas características, el Primer Mandatario se alzó con 8 de las categorías y el candidato opositor con 3.

Foto: Estudio Consultores21

Sobre el próximo Presidente de la República, los encuestados también respondieron cuáles son los deberes que tiene que cumplir el elegido, durante su gestión pública.

Al respecto, los participantes del estudio dijeron que los deberes son: acabar con la delincuencia, crear empleo, combatir la pobreza, construir viviendas, desarrollar la economía, unir a los venezolanos, garantizar la paz y la tranquilidad, mejorar el sistema educativo, mejorar el sistema de salud, mejorar la vialidad

Foto: Estudio Consultores21

En el mismo estudio, la empresa de investigación preguntó a los encuestados por quién votarían en caso de que Chávez no se presentara a la contienda. Los resultados dan una victoria a Capriles con una ventaja de entre 9 y 11 por ciento frente a Adán Chávez, Elías Jaua, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello.

Foto: Estudio Consultores21

El estudio compara la intención de voto que tuvo el opositor Manuel Rosales en 2006 con la que cuenta el actual contendor de Chávez, dándole a Capriles más de 10 puntos por encima de la intención de voto con la que contó Rosales en su momento.

Foto: Estudio Consultores21

Asimismo, en el caso de los electores más activados, los resultados de Consultores21 dan a Capriles 14 puntos más de intención de voto en comparación con el mismo indicador de Rosales en 2006, lo que ubica a Chávez con una ventaja de 5,6 puntos en esa parte de la población.

El rap del Banco Mundial

Obama presenta a un candidato de nuevo perfil, pero la institución debería nombrar a un representante de las economías emergentes

MARCOS BALFAGÓN

Barack Obama ha sorprendido a propios y a extraños al proponer como candidato de EE UU a la presidencia del Banco Mundial a Jim Yong Kim, médico y antropólogo nacido en Seúl, nacionalizado estadounidense, y en la actualidad presidente del prestigioso Dartmouth College. Tradicionalmente, este cargo va a un norteamericano, y la dirección del Fondo Monetario Internacional a un europeo, en el último caso Christine Lagarde. Este reparto no escrito es producto del poder de los votos en ambas instituciones relativo a lo que cada país aporta.

En las organizaciones nacidas de Bretton Woods, sería hora de cambiar y reflejar mejor que estamos en un mundo muy diferente del de 1944. El reparto de poder en el mundo está cambiando a favor de los países emergentes, y estos exigen su lugar en la mesa. Además, han presentado dos candidatos de inmensa valía. Por una parte, el economista colombiano José Antonio Ocampo, que cuenta con el apoyo de Brasil, pero no de su propio país; y por otra, Ngozi Okonjo-Iweala, la ministra nigeriana de Finanzas, que ya trabajó en un alto puesto del Banco Mundial, a la que impulsa su Gobierno y Suráfrica.

Obama sabe que de no situar a otro norteamericano en sustitución de Robert Zoellick, el Congreso de EE UU podría cortar unos fondos que son esenciales para la institución. En todo caso, la opción de Jim Yong Kim ha resultado no solo sorprendente, pues no figuraba en las apuestas, sino polémica. No porque a este experto en sanidad pública le guste cantar rap, sino porque en un libro de hace doce años fue crítico con el “neoliberalismo” cuando el Banco Mundial fue uno de los templos del llamado “Consenso de Washington”, y, sobre todo, porque se mostró contrario al “crecimiento impulsado por las grandes corporaciones” que, estima Yong Kim, empobrece a las clases medias y a los trabajadores en el mundo en desarrollo. Lo que en algunos ámbitos ha llevado a tacharle de contrario al crecimiento en sí, función central de esta institución.

Más allá de quién lo presida, el Banco está necesitado de una reinvención que pase por una mayor eficacia y representatividad. Al menos para que aunque algo sea lo mismo, no todo siga igual.

 

Romney contará con el apoyo de George H. W. Bush

La batalla por las primarias obliga a Newt Gingrich modificar su estrategia de campaña

Washington

Mitt Romney con George H. W. Bush, en diciembre de 2011. / Pat Sullivan (AP)

En una nueva muestra de que Mitt Romney está aglutinando el apoyo de los líderes del Partido Republicano, este miércoles su campaña anunció que ha recibido el apoyo del expresidente George H. W. Bush, que goberno entre 1989 y 1993). Bush se entrevistará con el exgobernador de Massachusetts el jueves en Houston (Texas) para hacer oficial su respaldo. El expresidente se suma a otros miembros de su familia, como su hijo Jeb, exgobernador de Florida o su mujer Barbara, que ya se han decantado a favor del candidato.

Bush aprovechará el encuentro para instar al resto del Partido Republicano a que se una alrededor de Romney. Un llamamiento que el resto de los candidatos en liza no tienen previsto seguir. Todos pretender llegar a la Convención Republicana de agosto en Tampa manteniendo intactas sus posibilidades de influir en la decisión final de los delegados.

Es el caso de Newt Gingrich. El antiguo presidente de la Cámara de Representantes, pese a tener claro que jamás podrá ganar la nominación republicana, no está dispuesto a tirar la toalla, pero la falta de fondos de su campaña –en febrero entró en números rojos- y el descenso de aportaciones de sus principales donantes, le han obligado a cambiar su estrategia. Gingrich se ha visto forzado a prescindir de un tercio de su equipo así como de su director de campaña, Michael Krull.

Su agenda y su discurso también se han visto afectados por los recortes. El candidato ha decidido reducir sus viajes y en los próximos meses únicamente participará en las primarias de aquellos Estados tenga posibilidades de obtener buenos resultados, según ha indicado a los medios su portavoz, R.C. Hammond. A partir de ahora centrará su mensaje en “grandes ideas” que hará llegar a sus fieles a través de vídeos y de las redes sociales.

Bush aprovechará el encuentro para instar al resto del Partido Republicano a que se una alrededor de Romney

Gingrich solo ha ganado las primarias en dos Estados y con 141, según Real Clear Politics, ocupa un discreto tercer lugar en cuanto a número de delegados acumulados, muy alejado de Romney (565) y Rick Santorum (256). La semana pasada en Illinois, con el 8% de los votos, acabó en último lugar, por detrás de Ron Paul.

Paul es otro de los aspirantes que no tiene previsto abandonar antes de agosto. El septuagenario representante por Texas no ha ganado ninguna primaria pero su candidatura es una de las que más aportaciones económicas recibe. Su discurso libertario es recibido con entusiasmo en las universidades que visita. Paul quiere hacer valer su escaso número de delegados (66 hasta ahora) en la Convención Republicana. Los analistas dan por seguro que, como Bush, finalmente apoyará a Romney. Él todavía no ha desvelado sus intenciones.

Inmigración: La derecha contra la derecha

Alvaro Vargas Llosa

Washington, DC—El debate sobre la inmigración que tendrá consecuencias duraderas no es tanto el de la izquierda contra la derecha como el que divide a los conservadores en los Estados Unidos y alrededor del mundo.

Hace unos días, durante una visita de Michelle Obama a una escuela en Silver Spring, Maryland, una niña de siete años le preguntó por qué el presidente “se está llevando a todo el que no tiene papeles”. Con la Primera Dama mexicana Margarita Zavala a su lado, Obama respondió: “Es algo a lo que hay que buscarle solución, ¿no es cierto?”. La réplica de la niña fue devastadora: “Pero mi mamá no tiene papeles”.

La derecha que se opone a la inmigración, liderada por la estrella de radio Rush Limbaugh, acusó a la Casa Blanca de escenificar un montaje, alegando que la niña había metido la pata porque debía decir “Arizona” en lugar de “Obama”. La implicancia es que se trató de un truco para despertar antipatía contra la reciente ley anti-inmigración de ese estado. Por su parte, el grupo a favor de la inmigración en el Partido Republicano eludió las preguntas sobre el incidente, evitando la confrontación con los “nativistas” pero manteniendo ante ellos la suficiente distancia como para enviar la señal de una posición más moderada.

Esta anécdota ilustra la tensión dentro de la derecha en general. El senador McCain, que propuso abrirles a millones de extranjeros indocumentados un camino hacia la legalización durante la administración Bush, tiene miedo de perder las primarias frente a un candidato anti-inmigración en Arizona, donde la reciente ley es popular entre los conservadores. Su tibio apoyo a una ley que íntimamente le desagrada es muy revelador acerca de la fuerza relativa de las fuerzas contrarias a la inmigración dentro del partido.

El conflicto al interior de la derecha se remonta un siglo. Las leyes restrictivas de la década de 1920, un hito en la historia de la inmigración, calzaron con una división entre los republicanos “nativistas” y los demócratas sureños, por una parte, y la comunidad empresarial, que deseaba mano de obra extranjera, por la otra. La derecha intelectual, incluyendo a Walter Lippmann, era más bien partidaria de la inmigración.

Cuando Ronald Reagan, un conservador favorable a la inmigración, concedió una amnistía a 3 millones de indocumentados en 1986, tuvo que incluir en la ley sanciones contra los empleadores de “ilegales” que reflejaban la presión de la derecha contraria a la inmigración. En la década de 1990, la Proposición 187, una iniciativa electoral que hubiera negado los servicios públicos a los indocumentados en California, inflamó la tensión entre los conservadores. Su respaldo más destacado vino del gobernador republicano Pete Wilson, pero varios pesos pesados del mismo partido se opusieron. Jack Kemp y William Bennett emitieron una declaración rotunda: “La vasta mayoría de los inmigrantes tienen principios que el Partido Republicano abraza calurosamente: un espíritu emprendedor y confianza en sí mismos, hostilidad a la intervención estatal, sólidos valores familiares y una fe religiosa muy arraigada”.

En los últimos años, el debate enfrentó a Bush, McCain y otros republicanos a favor de los inmigrantes contra oponentes como el representante republicano de Colorado Tom Tancredo. Hoy día, el debate sigue dividiendo agudamente a los conservadores. El Wall Street Journal es un firme partidario de la inmigración, mientras que Sea Hannity, presentador de un programa importante de Fox, es un crítico feroz.

Este no es un debate estadounidense. En España, los conservadores se encuentran igualmente divididos. El gobierno de la Comunidad de Madrid encabezado por Esperanza Aguirre, del Partido Popular, con ayuda de su Consejero de Inmigración, Javier Fernández-Lasquetty, y el asesor Mauricio Rojas, ex parlamentario sueco de origen chileno, han tratado de aplicar una visión integradora de la inmigración. Existe una resistencia de algunos conservadores del propio Partido Popular que vilipendian aún la decisión del gobierno español de legalizar a 700.000 inmigrantes en 2005.

En el Partido Conservador de Gran Bretaña, un abismo separa a las figuras entusiastas de la inmigración como el ex Ministro de Hacienda Kenneth Clarke y el Presidente de la Universidad de Oxford y ex gobernador de Hong Kong, Chris Patten, de xenófobos como el ex diplomático Sir Andrew Green, presidente de MigrationWatchUK.

No quiero decir que no haya debate en la izquierda también. La división en la izquierda estadounidense es antigua. Los sindicatos se opusieron a la inmigración durante décadas. Fueron decisivos para poner fin al programa “Bracero” en los años 60, como lo fue el periodista televisivo de izquierda Edward Murrow, que dedicó un informe sensacionalista, “Harvest of Shame”, para denigrar al programa de permisos temporales. Muchos en la izquierda, por otra parte, apoyan la inmigración por motivos relacionados con el “multiculturalismo” colectivista antes que con la libre circulación de personas.

Pero hoy, si la división en la derecha fuese menos profunda la reforma migratoria sería aprobada. Es el tipo de tema que requiere un consenso amplio. El hecho de que una facción de la derecha anatematice tan enérgicamente todo lo que huela a legalización de las personas que viven en las sombras y la creación de un sistema que garantice flujos futuros dentro de la ley es hoy el obstáculo fundamental. Hasta que el debate entre los conservadores, sea resuelto, ninguna reforma significativa es posible.

México: La solución británica

Alvaro Vargas Llosa

Ciudad de México—A medida que los comicios presidenciales de 2012 se acercan en México, la pregunta insistente es: ¿presentarán el gobierno de centro-derecha del PAN y la izquierda opositora del PRD un candidato común, como lo han hecho en varias elecciones a gobernadores, contra el PRI, que encabeza las encuestas?

Tras conversar con un amplio espectro de mexicanos, incluido el presidente Felipe Calderón, políticos, empresarios, comentaristas y gente de a pie, mi impresión es que hay altas probabilidades de un candidato común. El PAN y el PRD podrían impedir el regreso al poder de un partido, el PRI, que no se ha reformado a pesar de llevar once años fuera del gobierno federal aunque su candidato probable, el carismático gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, hable el lenguaje del cambio. Una coalición contra el PRI podría fortalecer la modernización de la izquierda que un ala importante del PRD parece haber emprendido: la que representa, entre otros, el alcalde de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard.

El raciocinio detrás de esta coalición potencial tiene en cuenta que dos administraciones consecutivas del PAN, que lograron una reforma política (México goza de libertades de las que careció durante la mayor parte del siglo 20), no han podido llevar a cabo reformas económicas de gran calado.

En 2008, por ejemplo, Calderón intentó una reforma de la industria petrolera, mayúsculo tabú. La producción venía en picada desde 2004 y las reservas disminuían por las escasas inversiones de capital de PEMEX, corrupto e ineficiente gigante estatal. El objetivo era permitir que el capital privado construyese refinerías y compartiera algunos de los beneficios de la exploración y producción. La oposición del PRD, alentada de modo hipócrita por el PRI, hizo que se aprobara una versión muy disminuida: PEMEX apenas adjudicaría a algunas empresas petroleras una cantidad fija por cada barril producido.

¿El resultado? México produce 800.000 barriles diarios menos que en 2004 e importa un 40 por ciento de su combustible, lo que neutraliza cualquier beneficio derivado de la vertiginosa subida del petróleo.

Muchos otros esfuerzos, incluyendo la reforma fiscal y laboral, que eran de por sí tímidos, fueron debilitados de manera similar por el PRI y el PRD.

El entorno económico relativamente abierto ha permitido al país, no obstante, lograr una recuperación después de haber sido golpeado con saña por la crisis financiera de 2008 y la consiguiente recesión. El año pasado la economía creció un saludable 5,5 por ciento, desempeño que probablemente se repita este año. Alrededor de 700.000 puestos de trabajo se han creado en un año.

Nada consolidará más la recuperación y le dará un alcance más permanente que desbrozar la selva política. El PRI, a juzgar por los estados que gobierna y su comportamiento en la oposición, ofrece pocas esperanzas para una reforma, independientemente de lo que Peña Nieto proponga. Su partido sigue siendo una maraña de intereses creados antes que una institución política moderna.

La división del PRD, mientras tanto, ha abierto una oportunidad. Una poderosa corriente que ha promovido coaliciones electorales exitosas con el PAN en varios estados está dispuesta a abrazar el mundo post-Muro de Berlín y modernizarse.

El ala jurásica del PRD encabezada por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador está amenazando con escindirse del partido si la tendencia hacia la coalición de derecha-izquierda continúa. Lo desvela el estado de México, donde en julio habrá elecciones para reemplazar a Peña Nieto. Si el PAN y el PRD acuerdan finalmente proponer un candidato común, el PRD se dividirá. López Obrador sabe que el próximo paso sería una coalición para los comicios presidenciales, dejándolo fuera del juego.

Las coaliciones entre la derecha y la izquierda son animales caprichosos. Pocas sobreviven, pero hay precedentes interesantes. El famoso pacto griego de 1989 permitió a los conservadores y los comunistas sacar al Primer Ministro socialista Andreas Papandreu del poder. Una coalición más sustancial es la formada en Gran Bretaña por los conservadores y los liberales demócratas, que hoy hace posible la reforma fiscal más audaz del mundo desarrollado en muchos años.

Teniendo en cuenta las muchas diferencias, el PRI es a México lo que el peronismo es a la Argentina: gran responsable de que el salto al desarrollo no haya sido posible. Hasta que su poderosa influencia en la cultura política mexicana sea superada, el cambio es poco probable. Incluso la desquiciada ala radical del PRD fue desovada por el PRI.

No hay garantía de que una coalición presidencial entre el PAN y el PRD se lleve a cabo o tenga éxito. Pero dejar al PRI fuera del poder por un tiempo más para dar al país una oportunidad y acelerar la evolución de una de las principales facciones de la izquierda hacia la democracia liberal y la economía de mercado bien podría valer la pena.

México y el Caso Cassez: dilema entre el debido proceso y el derecho de las víctimas

Por Luis Rubio

América Economía

Uno pensaría que las víctimas serían las primeras interesadas en lo que en derecho se llama el “debido proceso”. En su esencia, el concepto implica que los procedimientos que sigue la autoridad judicial en sus pesquisas e investigaciones deben apegarse estrictamente a lo establecido en la ley y no pueden ser injustos, arbitrarios o poco razonables para el individuo que está siendo acusado o investigado. Se trata de una garantía elemental concebida para proteger a una persona que, aunque esté siendo acusada, pudiera ser inocente.

El asunto en cuestión es el tan debatido caso Cassez. En su proyecto de resolución, preparado para su discusión en la Suprema Corte, el magistrado Arturo Zaldívar argumenta que las violaciones a los derechos de la inculpada fueron tan vastos que no pueden ser pasados por alto. El planteamiento ha generado un enorme escándalo por parte de las víctimas que, con toda razón, esgrimen que, de aprobarse el planteamiento del magistrado, se estarían ignorando sus derechos como víctimas.

En un país caracterizado por tanta violencia e impunidad, es lógico que las víctimas y sus deudos se organicen para exigir atención a sus derechos, asegurar que los culpables paguen por sus delitos y que el Estado responda ante la ola de criminalidad que padece el país. Las víctimas obviamente tienen derechos, comenzando por el de hacer valer su voz en el debate público. Lo que no me parece evidente es que su oposición al proyecto de Zaldívar sea racional o que empate con sus propios objetivos y causas.

Oponerse al debido proceso implica oponerse a la profesionalización del Ministerio Público y de las policías, es decir, a la consolidación del Estado, ente responsable de lo que las víctimas demandan: la seguridad de los ciudadanos. La consolidación del Estado es el prerrequisito para la seguridad pública, el fin de la impunidad, la corrupción y la violencia.

Es la debilidad del Estado -y su naturaleza pre moderna- lo que explica la criminalidad y la impunidad que yacen detrás de la existencia de las víctimas. Un Estado que viola las garantías y derechos de la ciudadanía no es un Estado digno de ese nombre y no es presentable en un contexto internacional del que depende nuestra economía y, en general, nuestra autoestima y prestigio como nación. ¿Con qué cara se puede impugnar la justicia estadounidense en casos como los de mexicanos inculpados allá cuando aquí no se respeta el debido proceso y otros principios elementales de cualquier sistema judicial que se respete?

Desde luego, la perspectiva de las víctimas es que un fallo favorable para el proyecto mencionado implicaría dejar en libertad a la persona en cuestión y, potencialmente, abrir un río de amparos por parte de otros delincuentes que hoy están en prisión. Las víctimas legítimamente se oponen a la liberación de quienes secuestraron, mataron y vejaron a sus parientes o a sí mismos. Nadie puede reprocharles su furia.

La principal objeción de las víctimas es que el proyecto de Zaldívar las ignora. Mi impresión es que, en su enfoque, el magistrado no las ignora sino que se dirige hacia la causa del problema de criminalidad que generó esas víctimas: la debilidad del Estado, en este caso del Ministerio Público. La falta de respeto a los procedimientos -al debido proceso- dice implícitamente el postulante, es una de las causas de nuestra situación actual. Es por esta razón que me parece que la oposición al planteamiento es producto más de la furia -¿o ánimo de venganza?- que de una reflexión más fría.

Sin embargo lo que está de por medio es fundamental. El debido proceso es uno de los componentes centrales de la civilidad, baluarte del Estado de derecho y de la democracia. Todos los mexicanos sabemos que las violaciones a los procedimientos son cotidianas por parte los Ministerios Públicos y las policías. Ningún país puede llamarse moderno si no se respetan los derechos de los ciudadanos, incluyendo los de los acusados. Un fallo en contra de este principio nos retrotraería a la era neolítica. Un fallo a favor implicaría un cambio radical en los incentivos de las policías y ministerios públicos y abriría la puerta a una nueva era en materia judicial en el país. El asunto no es menor.

La paradoja es que el punto de partida de los activistas y de las víctimas está en que no tienen confianza en las autoridades pero, por otra parte, defienden a muerte los procedimientos a los que éstas llegan. El tema sería risible de no estar involucrado algo tan fundamental.

La falta de confianza en las autoridades es producto de la experiencia. En teoría, las autoridades son responsables de erradicar males endémicos como la corrupción, impunidad, criminalidad y violencia. Históricamente, más allá del ascenso en la criminalidad y violencia en las últimas décadas, nuestros gobiernos, a los tres niveles, jamás han sido especialmente hábiles para combatir estos males. En realidad, los incentivos que nuestro sistema político profería no eran los de un país moderno sino los de un sistema autoritario en el que la autoridad no tenía razón alguna para interesarse en los ciudadanos, excepto cuando protestaban. En otras palabras, las autoridades y gobiernos se ganaron a pulso la desconfianza de la ciudadanía.

Una resolución a favor del debido proceso tendría enormes consecuencias porque generaría incentivos tanto positivos como negativos. Por el lado positivo, forzaría al Ministerio Público y a las policías a reformarse de manera radical. Esa es la razón por la que el proyecto es tan importante. Por otro lado, un fallo en ese sentido generaría incentivos, en el corto plazo, para que todos los malhechores iniciaran procesos de amparo. Es decir, se correría el riesgo de que secuestradores, asesinos, narcotraficantes y otros delincuentes reclamaran el mismo derecho. El costo de haber abandonado la ilegalidad es alto, pero el de seguir por la misma senda sería intolerable.

La pregunta importante es qué queremos como país. Una posibilidad sería persistir en la estrategia del avestruz: pretender que se puede terminar con el mal gobierno y la pésima administración y procuración de la justicia quedándonos donde estamos. La alternativa sería encarar los problemas que se presenten en aras de comenzar a construir un país moderno, civilizado y democrático. El proyecto del magistrado Zaldívar constituye un enorme desafío para una nación -tanto la ciudadanía como sus políticos y jueces- que no se ha distinguido por su disposición a enfrentar los problemas que entraña la construcción de un futuro digno. No es poco lo que está de por medio, así sean grandes las consecuencias con las que después habría que lidiar.

Luis Rubio es Presidente del Centro de Investigación para el Desarrollo (Cidac), una institución independiente dedicada a la investigación en temas de economía y política, en México.

España: Diez razones para secundar la huelga general

 

TenPor Juan Ramón Rallo

Libertad Digital, Madrid

La reforma laboral del Gobierno, sin ser en todos sus aspectos la que necesitaba el país, supone una mejora muy sustancial con respecto a la legislación precedente; sin ser la reforma laboral que uno hubiese rubricado, es una reforma laboral aceptable. Sindicatos y partidos de izquierdas, empero, han optado por abrazar el populismo más primario para forzar, huelga general mediante, la retirada de estos tímidos pero decididos avances en la dirección adecuada.

Este jueves 29 de marzo los trabajadores españoles, aquellos que todavía no hayan perdido su empleo como consecuencia de la espantosa política económica socialista promovida hasta hace tres cuartos de hora por los convocantes y simpatizantes de la huelga, han sido llamados a no acudir a sus puestos de trabajo para protestar contra la los principales progresos de esta reforma.

Personalmente, el ‘derecho’ de huelga me parece un privilegio estatista que viola de manera flagrante los auténticos derechos nacidos de los contratos voluntarios, pero dejando de lado este importante debate, lo cierto es que quienes secunden este 29 de marzo la huelga general estarán a su vez secundando un programa político, ideológico y (anti)económico muy concreto: el de la extrema izquierda. Quienes muestren su apoyo al paro sindical deberían, por consiguiente, ser muy conscientes de aquello que promueven y de aquello a lo que se oponen.

En particular, dado que el propósito de la huelga es enmendar la totalidad de la reforma laboral del Gobierno, sólo deberían adherirse a la misma aquellas personas que muestren su devota aceptación de la legislación laboral anterior y de sus consecuencias económicas y sociales. Dicho de otro modo, sólo deberían secundar la huelga aquellas personas que vean con buenos ojos las siguientes disfuncionalidades de nuestro mercado de trabajo (a las que, mejor o peor, pretende poner fin la reforma del Gobierno):

  1. Que la situación laboral de una parte de nuestros trabajadores esté ultraprecarizada (trabajadores temporales) porque la de otra parte está ultraprotegida (trabajadores indefinidos).
  2. Que los aumentos del paro se ceben siempre de manera extraordinaria en los jóvenes y en los trabajadores temporales: Desde el primer trimestre de 2007 al último de 2011, el número de ocupados de entre 16 a 25 años se redujo un 52%, mientras que el de personas mayores se 25 apenas cayó un 7%; asimismo, el número de ocupados con contrato temporal disminuyó un 30%, mientras que el de ocupados con contrato indefinido apenas lo hizo un 1%.
  3. Que un trabajador con contrato indefinido y que lleve muchos años dentro de la empresa pueda cobrar un salario muy superior a un recién llegado aun cuando sea mucho menos productivo.
  4. Que la reorganización funcional o geográfica de los trabajadores con el propósito de que una empresa capee el temporal o gane competitividad se vuelva prohibitivamente cara y, en numerosos casos, del todo inmanejable.
  5. Que, en consecuencia, el despido sea el remedio más rápido y flexible al que puede recurrir una empresa ante una caída severa de sus ingresos.
  6. Que si una empresa en graves dificultades intenta acogerse al despido por causas económicas, los juzgados de lo social puedan encarecer astronómicamente, vía salarios de tramitación, el coste final del despido únicamente retrasando su (en muchas ocasiones arbitraria) resolución sobre la procedencia o no del despido.
  7. Que todas las empresas sitas en un mismo territorio y dentro de un mismo sector estén sometidas a una misma normativa laboral en materias tan diversas como los salarios, bases de contratación, jornada laboral, horas extras, pensiones o incentivos a la productividad: es decir, un restaurante ubicado en la zona residencial rica de una ciudad o provincia soportará el mismo convenio colectivo que un restaurante situado en la zona residencial pobre de esa misma ciudad o provincia.
  8. Que los sindicatos puedan recurrir caprichosamente a la ultraactividad de los convenios para prorrogar de manera indefinida las condiciones laborales negociadas en un convenio colectivo aun cuando el contexto económico de esa negociación haya cambiado radicalmente (pasando, por ejemplo, de expansión artificial a profunda crisis).
  9. Que, por tanto, los salarios de la mayoría de trabajadores sigan aumentando automáticamente aun cuando los ingresos de la empresa se desmoronen, abocando a muchos más trabajadores de lo necesario al desempleo.
  10. Que los representantes de los trabajadores de una empresa no tengan permitido en muchas ocasiones alterar las condiciones laborales impuestas a esa empresa por un convenio de ámbito superior, aun cuando lo consideren imprescindible para la supervivencia de esa compañía.

Si usted otorga su bendición a la totalidad o a la mayoría de los puntos anteriores y si, además, usted aspira a que España se vaya helenizando poco a poco, entonces sí: debe secundar la huelga general. En caso contrario, piénseselo mejor. No vaya a ser que esté siendo utilizado como ariete político por la extrema izquierda contra la, de momento, única reforma sensata de este Gobierno.

El Sr. Rallo es profesor de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos I. Su último libro publicado es Los errores de la vieja economía (Unión Editorial, 2012). Editor de Economía del programa Es la Noche de César, de esRadio. Miembro del Panel de Opinión de Libertad Digital.

Aterrados por la libertad

Tontería económica 

Carlos Rodríguez Braun

&quote&quoteLo más notable de estos economistas no es su visión económica –el rollo intervencionista habitual– sino su queja ante un liberalismo que no existe más que en su imaginación

Hay en Francia un grupo de 3.000 “economistas aterrados” ante la posibilidad de la libertad, y me parecen pocos. Lógicamente, al ser antiliberales sus mensajes han tenido bastante eco. Publican ahora un nuevo libro contra el “neoliberalismo” de Merkel, Sarkozy y Rajoy. Y proponen subir los impuestos… como si no lo hicieran los mismos políticos que ellos critican.

Lo más notable, en efecto, de estos economistas no es su visión económica –el rollo intervencionista habitual– sino su queja ante un liberalismo que no existe más que en su imaginación, y ante unos gobernantes que están haciendo lo que estos aterrados progresistas reclaman. Vea usted lo que exigen: acabar con los paraísos fiscales, luchar contra el fraude fiscal y subir los impuestos a las rentas más altas. Sarkozy y Rajoy los han pasado por la izquierda, pero los aterrados no se dan por enterados.

Naturalmente, quieren acabar con los malvados “especuladores”. ¿Cuál es su audaz propuesta de solución? Que el Banco Central Europeo se ocupe de financiar los desequilibrios de las Haciendas públicas de la eurozona, como si fuera algo radicalmente diferente de lo que hace el BCE.

En fin, no conviene cargar demasiado las tintas en los foráneos, porque en todas partes cuecen habas y prolifera el miedo a la libertad. Mucho mejor clima que en Francia hay en Canarias, pero no mejores ideas. Las ideas, en realidad, son las mismas. El PSOE ha propuesto también más impuestos sobre la renta (vamos, lo que ha hecho Rajoy, ese espejo de progresistas), un Tesoro europeo, y gravar a los “especuladores”. Y hay más, mucho más. Unos socialistas canarios plantearon, además de la gansada (esa sí, francesa) de reducir la jornada laboral para repartir el trabajo, que haya un chip en el DNI con el nivel de renta para que los ricos paguen más por los servicios públicos. Esta propuesta fue defendida por los mismos socialistas que despotrican contra Esperanza Aguirre cuando planteó el copago diferencial, de modo que los más ricos paguen más por los servicios públicos…

 

Aznar alerta sobre “Cuba y sus satélites” en su Informe sobre América Latina

Presentación el 10, en Cádiz

Los disidentes cubanos y opositores al régimen de Venezuela tendrán un lugar destacado en la presentación del Informe FAES.

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Miguel Ángel Cortes, Javier Zarzalejos y Cayetana Álvarez de Toledo, este miércoles en la sede de FAES.
 P. Montesinos 2012-03-28

América Latina como ejemplo de prosperidad y desarrollo, pero sin dejar de prestar atención a las “sombras” que suponen los regímenes de Cuba y Venezuela. Coincidiendo con el bicentenario de la Constitución de 1812, la Fundación FAES ha elaborado el informe estratégico ‘América Latina. Una agenda de libertad 2012′, un completísimo manual que ha contado con la ayuda de más de 1.400 expertos.

El laboratorio ideológico del PP da máxima importancia al documento, que ya pueden leer íntegramente en nuestro diario, y que será presentado por José María Aznar en la cuna de la Carta Magna liberal: el Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz, el próximo martes diez de abril. Además del expresidente, que prologa el texto, también tomarán la palabra el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo; el diputado popular y director del informe, Miguel Ángel Cortés, y la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez.

Bajo el ideario de una “democracia liberal, el respeto a las libertades individuales, la vigencia del Estado de Derecho, el fortalecimiento institucional y la economía abierta”, FAES también quiere dar voz a quienes no pueden ser escuchados en sus países de origen, y de ahí que los disidentes cubanos y los opositores a Hugo Chávez vayan a tener un lugar destacado en el Oratorio. Otros asistentes serán los exministros de Exteriores José Pedro Pérez-Llorca, Abel Matutes, Josep Piqué y Ana Palacio, así como embajadores de países latinoamericanos, parlamentarios, empresarios e intelectuales.

Un nuevo evento político para un informe que ya cuenta con un prestigio incuestionable, desde que fuera publicado en 2007 por la Fundación. Hasta 100 instituciones de España y América Latina han contribuido a la actualización a través de debates y escritos, así como al uso de las nuevas tecnologías. En este sentido, cabe destacar el papel de Guillermo Hirschfeld, coordinador de Programas para Iberoamérica.

Y Cádiz solo será el inicio, aseguraron los responsables en un desayuno informativo, en el que también participó Cayetana Álvarez de Toledo, uno de los fichajes estrella de su remodelación tras la llegada del PP al Gobierno. Precisamente, Mariano Rajoy será uno de los receptores del documento. Además, se hará lo propio con mandatarios, think tanks y medios de comunicación en países iberoamericanos como México, Colombia, Argentina, Chile, Brasil, Perú, Guatemala y Ecuador.  Estados Unidos y varias ciudades europeas como Bruselas, Londres y Berlín también están en la agenda.

En voz de Aznar, “con la fuerza de las ideas de libertad y democracia, América Latina está en condiciones de situarse en la vanguardia de las naciones”. Eso sí, aún queda mucho por hacer: “Si bien la región ha resistido el embate del populismo, que ha retrocedido, escapan a este panorama la dictadura cubana y sus satélites, refractarios a la adopción de reformas e incompatibles con la idea de sociedad abierta”.

 

Obama está perdiendo el juicio

Reforma sanitaria 2012-03-28

&quote&quoteHay que tener en cuenta que Obama solo ha hecho dos cosas, además de hablar y gastar: enviar esta ley al Congreso y matar a Bin Laden. ¿Sería tan fácilmente reelegible alguien que ha tratado de redefinir el papel del individuo en relación con el Estado?
 

En la argumentación oral sobre la constitucionalidad de la reforma sanitaria americana, un magistrado preguntó al abogado por la razón sucinta para obligar a los individuos a asegurarse, que constituye el núcleo de la norma.

Dijo:

“El Congreso puede regular el método de pago imponiendo un requisito de aseguramiento antes del tiempo en que el servicio es consumido cuando la clase del requisito al que esta obligación se aplica está, o es muy probable que esté, en el mercado y que lo que usted necesitará cuando entre en ese mercado es inseguro; y cuando usted obtenga la atención (sanitaria) en ese mercado pueda usted permitírsela o no haga que los costes se deriven hacia otros participantes en el mercado”.
 
Como los americanos aún aprecian la claridad y la sencillez es obvio que Obamacare ha muerto. Solo queda determinar las consecuencias de su certificación jurisdiccional.
 
Lo primero, dado el elevado nivel del debate en círculos autodenominados progresistas, consistirá en descubrir, en junio cuando se sepa la decisión, que el tribunal está lleno de fascistas y racistas – incluso negros, como el juez Thomas, a quien ya se le hizo la vida imposible para su ingreso porque carecía de la ideología apropiada. Es conservador.
 
Hecho esto, que ocupará un cierto tiempo, se asumirá que era relativamente claro que no existe en la Constitución una competencia que atribuya al Estado federal la posibilidad de obligar bajo pena de multa a comprar un seguro sanitario. Preguntada la anterior presidenta del congreso Demócrata Pelosi si existía, contestó con la famosa argumentación jurídica siguiente: “¿Habla en serio?” dando la atribución por supuesta.
 
Se entenderá con igual naturalidad que, según la Constitución, el poder reside en los estados federados y que la cláusula de comercio interestatal no justifica su regulación por el gobierno central.
 
Lo tercero será pensar que es bueno para Obama. Al desaparecer el asunto más polémico e impopular dejaría el camino abierto a su reelección, permitiéndole hacer campaña contra jueces “reaccionarios”. James Carville, famoso por inventar para Clinton la inolvidable frase de “es la economía, estúpido”, ha dicho que una derrota constitucional que no fuera por unanimidad sería un gran favor a Obama.
 
Pero habría que tener en cuenta que este solo ha hecho dos cosas además de hablar y gastar: enviar esta ley al congreso y matar a Bin Laden ¿Sería tan fácilmente reelegible un presidente que ha tratado de redefinir el papel del individuo en relación con el Estado, en los términos expresados por el juez “centrista” Kennedy?
 
En todo caso, el lema de cambio y esperanza que le aupó al poder ha resultado significar una América en retirada en el exterior y el dudoso logro interno de enfrentar y radicalizar a los americanos empeñándose en aprobar una ley inconstitucional. La promesa hecha a Medvedev de que si es reelegido tendrá mayor “flexibilidad” solo puede querer decir que acabará pareciéndose en todo a Zapatero, menos en tener empleo fijo en el consejo de estado.

El Papa habla con Fidel Castro y pide más libertad religiosa en Cuba

 

Un momento del encuentro entre Benedicto XVI y Fidel Castro, en las últimas horas del Papa en La Habana. Osservatore Romano / AP Photo

AFP

La Habana — El papa Benedicto XVI se reunió este miércoles con Fidel Castro y ofició una misa ante cientos de miles de personas en la Plaza de la Revolución de La Habana, en la que instó a las autoridades comunistas a “seguir adelante” con la libertad religiosa.

El encuentro entre el líder máximo cubano y el pontífice tuvo lugar –por pedido de éste, según destacó el Vaticano– poco después del mediodía en la Nunciatura Apostólica, en el barrio diplomático de Miramar, oeste de La Habana, y duró media hora, dijo el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi.

“Fidel hizo preguntas al papa para saber su pensamiento sobre diversos temas”, “fue un ”diálogo intenso, cordial y sereno“ con la ayuda de intérpretes, dijo Lombardi.

Esta fue la primera entrevista entre el líder comunista, de 85 años, y el papa alemán, de 84, que combatió a la teología de la liberación, una corriente de la Iglesia latinoamericana que profesa la ”opción preferencial por los pobers“ y muchos de sus seguidores, sacerdotes y laicos, se integraran a los grupos guerrilleros apoyados por La Habana, en las décadas del 70 y del 80.

Fidel Castro se había reunido dos veces con Juan Pablo II, en 1996 en el Vaticano, y luego en su histórica visita a Cuba, en 1998.

Horas antes de su encuentro con Fidel Castro, Benedicto XVI ofició una misa ante cerca de 500.000 personas en la Plaza de la Revolución, en la que llamó a ”seguir adelante“ con la libertad religiosa en Cuba.

”Es de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe“, dijo en su homilía, en presencia del presidente Raúl Castro, el canciller Bruno Rodríguez y la jerarquía católica cubana.

”Para poder ejercer esta tarea, (la Iglesia) ha de contar con la esencial libertad religiosa“, dijo. El Estado cubano era ateo hasta 1991, ahora es laico.

”Es preciso seguir adelante, y deseo animar a las instancias gubernamentales de la nación a reforzar lo ya alcanzado y a avanzar por este camino de genuino servicio al bien común de toda la sociedad cubana“, añadió el Papa en la Plaza, sitio de grandes manifestaciones comunistas.

Benedicto XVI pidió que la Iglesia pueda dar su ”testimonio“ no sólo en la catequesis, sino también en el ámbito de la educación. Las escuelas católicas y todos los colegios privados fueron ”nacionalizados“ tras la llegada al poder de Fidel Castro, en 1959.

En 1998, en ese mismo lugar y en presencia de Fidel Castro, Juan Pablo II, el único papa que visitó la isla antes de Benedicto, celebró una histórica misa con un millón de asistentes, en que pidió que ”Cuba se abra al mundo para que el mundo se abra a Cuba“. Esa visita marcó el deshielo en las relaciones Iglesia-Estado.

Benedicto XVI fue escuchado bajo el sol radiante de la mañana por católicos, comunistas, ateos y adeptos a la santería, rito afrocubano que mezcla el espiritualismo africano con el catolicismo.

El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, hizo un llamado por la ”paz y la reconciliación“ entre los cubanos al comenzar la misa, a la que en un hecho inédito asistieron cientos de peregrinos cubanos procedentes de Miami, bastión del anticastrismo.

”Nuestro pueblo implora a su Santidad incluya en su oración esos dones de lo alto necesarios para que reine entre todos los cubanos el amor y el perdón y se haga verdad la reconciliación y la paz“, dijo Ortega, impulsor de un diálogo iniciado en 2010 con el gobierno de Raúl Castro.

Benedicto XVI se reunió el martes en privado durante 40 minutos con Raúl Castro, unas horas después que un alto funcionario de la isla afirmara que ”no va a haber una reforma política“ en Cuba y un día después de que el Papa llamara a los cubanos a construir ”una sociedad abierta y renovada“.

En ese encuentro privado, el Papa pidió a Raúl Castro un mayor espacio para la Iglesia y sugirió que el Viernes Santo, día de la crucifixión de Cristo, sea feriado en la isla. Juan Pablo II obtuvo de Fidel Castro que el día de Navidad fuera declarado festivo.

La mañana del martes, el Papa había orado ante la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional, en Santiago de Cuba (sureste de la isla), rogándole por ”los cubanos privados de libertad“.

Los opositores denunciaron al menos 150 arrestos para evitar protestas, lo que fue criticado por Amnistía Internacional.

El Vaticano no programó ninguna reunión con sus familiares, una gran decepción para los círculos opositores.

El Papa tiene previsto marcharse de la isla hacia este miércoles a las 17H00 locales (22H00 GMT).

 

El Papa pide en Cuba que a nadie se limite ‘sus libertades fundamentales’

 

Pope Benedict XVI waves to faithful from his popemobile as he arrives at Revolution Square for a Mass in Havana, Cuba,AFP

LA HABANA — El papa Benedicto XVI pidió este miércoles a las autoridades cubanas respetar el ejercicio pleno de las “libertades fundamentales” de los cubanos y condenó el embargo estadounidense contra la isla, antes de irse de La Habana, donde habló con el ex presidente Fidel Castro y ofició una misa pública.

Al destacar en su discurso de despedida en el aeropuerto de La Habana la necesidad de “cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada”, el papa declaró: “Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales”.

A su llamado a respetar las libertades siguió una condena al embargo impuesto por Estados Unidos a Cuba hace medio siglo.

La situación en Cuba “se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país pesan negativamente sobre la población”, dijo el Papa en presencia del presidente cubano Raúl Castro antes de abordar, bajo la lluvia, el avión para regresar a Roma, que despegó hacia las 17H40 locales (22H40 GMT).

“La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales, remarcó el papa, en un llamado indirecto a Estados Unidos y Cuba a dialogar.

Al despedirlo Raúl Castro dijo al Papa: ”Santidad, hemos encontrado muchas y profundas coincidencias, aunque como es natural, no pensemos lo mismo sobre todas las cuestiones“.

El encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI tuvo lugar –por pedido de éste, según destacó el Vaticano– poco después del mediodía en la Nunciatura Apostólica, en el barrio diplomático de Miramar, oeste de La Habana, y duró media hora, dijo el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi.

”Fidel hizo preguntas al Papa para saber su pensamiento sobre diversos temas“, ”fue un “diálogo intenso, cordial y sereno” con la ayuda de intérpretes, dijo Lombardi, quien contó que Castro consultó al pontífice “sobre los cambios litúrgicos en la misa”, entre otros puntos.

Esta fue la primera entrevista entre el líder comunista, de 85 años, y el papa alemán, de 84, que combatió a la teología de la liberación, una corriente de la Iglesia latinoamericana que profesa la “opción preferencial por los pobres”. Muchos de sus seguidores, sacerdotes y laicos, se integraron en los grupos guerrilleros apoyados por La Habana, en las décadas del 70 y del 80.

Fidel Castro se había reunido dos veces con Juan Pablo II, en 1996 en el Vaticano, y luego en su histórica visita a Cuba, en 1998.

Antes de su encuentro con Fidel Castro, Benedicto XVI ofició una misa ante unas 300.000 personas –según estimación del Vaticano– en la Plaza de la Revolución, en la que llamó a “seguir adelante” con la libertad religiosa en Cuba.

“Es de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe”, dijo en su homilía, en presencia de Raúl Castro, el canciller Bruno Rodríguez y la jerarquía católica cubana.

“Para poder ejercer esta tarea, (la Iglesia) ha de contar con la esencial libertad religiosa”, dijo. El Estado cubano era ateo hasta 1991, ahora es laico.

“Es preciso seguir adelante, y deseo animar a las instancias gubernamentales de la nación a reforzar lo ya alcanzado y a avanzar por este camino de genuino servicio al bien común de toda la sociedad cubana”, añadió el Papa en la Plaza, sitio de grandes manifestaciones comunistas.

Benedicto XVI pidió que la Iglesia pueda dar su “testimonio” no sólo en la catequesis, sino también en el ámbito de la educación. Las escuelas católicas y todos los colegios privados fueron “nacionalizados” tras la llegada al poder de Fidel Castro, en 1959.

En 1998, en ese mismo lugar y en presencia de Fidel Castro, Juan Pablo II, el único papa que visitó la isla antes de Benedicto, celebró una histórica misa con un millón de asistentes, en que pidió que “Cuba se abra al mundo para que el mundo se abra a Cuba”. Esa visita marcó el deshielo en las relaciones Iglesia-Estado.

Benedicto XVI fue escuchado bajo el sol radiante de la mañana por católicos, comunistas, ateos y adeptos a la santería, rito afrocubano que mezcla el espiritualismo africano con el catolicismo.

El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, hizo un llamado por la “paz y la reconciliación” entre los cubanos en la misa, a la que en un hecho inédito asistieron cientos de peregrinos cubanos procedentes de Miami, bastión del anticastrismo.

Benedicto XVI se reunió el martes en privado durante 40 minutos con Raúl Castro, unas horas después que un alto funcionario afirmara que “no va a haber una reforma política” en Cuba y un día después de que el Papa llamara a los cubanos a construir “una sociedad abierta y renovada”.

En ese encuentro privado, el Papa pidió a Raúl Castro un mayor espacio para la Iglesia y sugirió que el Viernes Santo, día de la crucifixión de Cristo, sea feriado en la isla. Juan Pablo II obtuvo de Fidel Castro que el día de Navidad fuera declarado festivo.

Los opositores denunciaron al menos 150 arrestos para evitar protestas durante la visita del Papa, lo que fue criticado por Amnistía Internacional.

El Vaticano no programó ninguna reunión con disidentes ni familiares de presos políticos, una gran decepción para los círculos opositores.

 

¡Viva la codicia!

LIBERALISMO

Por Walter Williams

¿Qué motivación humana subyace a los logros más extraordinarios? En realidad, se trata de una pregunta estúpida, porque la respuesta es muy simple. La respuesta es, claro, la codicia.

Cuando hablo de codicia no me refiero al fraude, al robo, a la deshonestidad, al hacer lobby para obtener privilegios del Estado y demás formas despreciables de actuar. Hablo de gente que trata de conseguir para sí misma todo cuanto pueda.

Este invierno, puede que los ganaderos de Texas tengan que luchar con el frío, incluso con tormentas de nieve, para atender como es debido a su ganado. Su sacrificio personal en pro de sus animales tiene por objeto garantizar que los neoyorquinos puedan disfrutar de sus filetes. El pasado verano, los granjeros de Idaho que cultivan patatas trabajaron bajo un sol de justicia, entre el polvo, el barro y los insectos, para asegurarse de que los neoyorquinos puedan acompañar sus filetes con una buena ración de patatas.

He aquí mi pregunta: ¿piensa usted que lo que mueve a los ganaderos de Texas y a los granjeros de Idaho a hacer semejantes sacrificios es el amor los neoyorquinos? La realidad es que, con independencia de si los habitantes de la ciudad de los rascacielos les caen bien o no, se ocupan de que siempre tengan provisiones de carne y patatas. ¿Por qué? Porque quieren que a ellos mismos les vaya mejor.

En un sistema de libre mercado, si alguien quiere más para sí mismo, lo que tiene que hacer es atender las necesidades del prójimo. Justamente esto es lo que quiso decir Adam Smith, el padre de la economía, cuando, en su clásico La riqueza de las naciones (1776), escribió: “No es la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero lo que nos procura nuestra cena, sino la consideración de su propio interés”. Por cierto, ¿de cuántos filetes con patatas cree usted que disfrutarían los neoyorquinos si todo dependiera de las nociones políticamente correctas del amor y la amabilidad? ¡Pobres neoyorquinos, qué pena me darían! Hay quien me ha sugerido que hable de “ilustrado interés propio” y no de codicia. Hmmm, prefiero codicia.

El capitalismo de libre mercado es relativamente nuevo en la historia de la humanidad. Antes, la forma que tenía la gente de amasar grandes fortunas era el saqueo, el robo y la esclavización del prójimo. El capitalismo hizo posible el enriquecimiento mediante la atención al prójimo. Los capitalistas tratan de saber qué es lo que quiere la gente para producirlo de la manera más eficiente posible.

La lógica capitalista de las pérdidas y los beneficios es implacable, lo cual explica gran parte de la hostilidad que dicho sistema suscita, también entre los empresarios. De nuevo Smith: “Los comerciantes del mismo gremio rara vez se reúnen, siquiera para pasar un buen rato, sin que terminen conspirando contra el público o por alguna subida concertada de precios”. Aludía así el escocés al mercantilismo, el capitalismo de amigachos respaldado por el Estado, que tan bien caracteriza a buena parte del mundo de los negocios de hoy en día.

El capitalismo de libre mercado tiene otros enemigos, principalmente entre los tiranos y la élite intelectual. Se trata de gente convencida de tener una inteligencia superior a la de la masa y de que Dios les ha ordenado imponernos su sapiencia. Por supuesto, se consideran en posesión de las mejores razones para restringir la libertad, y no hay programa tiránico que no incluya la restricción o erradicación del mercado y de lo que está en la base del mercado: los intercambios voluntarios. Los tiranos no confían en que la gente haga lo que ellos quieren si se la deja en libertad, por eso tratan de reemplazar el mercado con la planificación y la regulación económica.

Los okupas de Wall Street y sus aliados mediáticos y políticos no están en contra del capitalismo mercantilista, de los rescates con dinero público ni de las prebendas que reparte el Estado. Comparten con los tiranos la hostilidad al libre mercado y los intercambios voluntario y pacíficos. En realidad, lo que quieren es que el Legislativo les permita meter mano en el botín del saqueo al prójimo.

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