>LA LUPA DE GONZALEZ IñIGO

Dinero: ¿A dónde va el mercado accionario? ¿Qué hacer?

Olfatean los tiburones

Ayer envié la LUPA 291 media hora antes de que Ben Bernanke, mandamás de la FED, anunciara la reducción de los tres cuartos de punto en su tasa de referencia. Se confirmó mi teoría de que ellos también están presionados y sorprendidos ante el alud de vendedores de acciones, de todo el planeta, que buscan refugio en los bonos del Tesoro, donde las tasas a dos años ya llegaron al 2.3%. Vuelve el dinero barato. ¡Aguas!

1- ¿A dónde va todo esto? ¿A dónde vamos, pregunté ayer, a los lectores de estas LUPAS? No lo sé, yo también estoy sacado de onda, porque veo a los de la FED, a los que saben, a los mejores analistas y recaudadores de información, a los que poseen las mejores computadoras del globo y a los mejores econometristas, también angustiados. Estamos en una profunda crisis de confianza. Falta mi amigo, el mago Alan Greenspan, para calmar los ánimos con su lenguaje críptico, envolvente. Bernanke a ratos parece un ciego guiando a muchos tuertos en un Ferrari que va a 200 mph. Pero mi instinto me dice que pronto cambiarán los vientos, se esté o no de acuerdo con las medidas adoptadas por la FED. Los tiburones están al acecho. Es un buen síntoma. Lean la LUPA sobre El viejo y el mar. Está cerca el momento de comprar. No vendan, ya es muy tarde para vender, las acciones están, en lo general, sobre-vendidas.

2- De acuerdo, el mercado accionario es traicionero y generoso, a la vez. Cuando da, da a manos llenas y cuando quita, despluma, rasura, entristece. A la mayoría, a los no habituados a las caídas, ni a apostar a la baja, deja un sabor amargo, al grado de que muchos venden muertos del miedo, con grandes pérdidas. Son perdedores de pantalla, de papel. Tras perder, y rematar, es obvio que muchos ahorradores no quieran saber nada de la renta variable. No entienden el mercado, no comprenden que compraron un pedacito de un negocio que sigue y seguirá produciendo bienes y servicios, y generando utilidades. Por desconocimiento, y por la necesidad de ese dinero que tienen en acciones, se resisten a entender y aprovechar las bondades y las herramientas del mercado. ¡Aquí se pierde hasta que se vende!

3- Les falta paciencia para esperar una recuperación, que llega siempre, sobre todo si el precio de la acción comprada guarda una relación apropiada con las utilidades esperadas. Todos evaluamos el valor de una acción en relación con las utilidades esperadas. Si el precio es menor al valor, júrenlo que tarde o temprano ese precio subirá. Si sucede lo inverso, el precio bajará. El problema central está en que todo lo queremos al instante, ya no esperamos los plazos de maduración de toda inversión. En el momento actual, como lo informé en la LUPA 291, que envié ayer, pareciera que ya estamos en un mercado a la baja, bajista pues, que presenta los síntomas de una gran contaminación. Los conocedores dicen que lo mismo ocurrió en la década de los setentas, cuando el embargo petrolero desinfló el precio de las acciones, que no su valor, y de nuevo en el 2001, cuando reventó la burbuja de las acciones de Internet, que habían llegado a alturas irracionales. En ambos escenarios se presentaron ambientes cargados de una gran irracionalidad, lo cual no sucede ahora.

4- Ahora los precios accionarios que subieron fuerte, digamos al doble, en relación a las utilidades conocidas o esperadas ya se están desinflando, pese a los excelentes reportes como los presentados por Aaple, Rimm (Blackberry) y otras empresas tecnológicas. Nadie se salva del recorte, de la quemazón. Antes lo hicieron las acciones de las compañías constructores de vivienda, de las compañías hipotecarias y de las instituciones financieras se beneficiaron del boom de la vivienda en EUA. (No se nos olvide que los precios de las viviendas aumentaron mucho más allá de sus niveles históricos en relación con los ingresos medios de las familias gringas y los mojados. En esta burbuja está el origen de todo el cuchupo, pero en ella estará también la solución, ya que el valor de capitalización y de riqueza de las familias norteamericanas dio otro brinco, como en la década de los noventas).

5- Los mercados bursátiles se recuperaron ayer tras la decisión de la FED de recortar , pero las pérdidas acumuladas han llevado ya a algunos mercados a la definición tradicional de un mercado bajista, es decir aquel que cae 20% desde lo más alto. Casi todos los mercados mundiales están calificados ya de bajistas o próximos a serlo. Pienso, y opino, que no habrá mayores bajas sustanciales en el mercado accionario, mientras la FED se siga moviendo con agresión para apuntalar la economía de EUA. Otros menos optimistas, piensan que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria de EUA trae más cola de lo que se cree. No consideran que el comercio y el dólar débil han fomentado la entrada de miles de millones de dólares a EUA, sea para comprar negocios, propiedades, acciones, bonos, etc.

6- El mercado actual se parece mucho al comienzo del pasado mercado bajista, opina hoy en el WSJ Paul Desmond. presidente de la firma de investigación de mercado de Lowry’s Reports. Para él todo el mercado está contaminado, incluso las acciones de las empresas fuertes se ven afectadas. Las empresas japonesas, por ejemplo, están históricamente baratas en relación con las utilidades, que van en aumento por sexto año consecutivo. Sin embargo, la acción de Toyota Motor Co, el más rentable fabricante mundial de automóviles, cayó 7.2% ayer. Las buenas acciones con fuertes fundamentos están en la mira, el inversionista desea ver las utilidades. A medida que se desarrolla el mercado bajista, dice Desmond, el volumen de intercambio de acciones y el movimiento de precios es más pesado para las acciones que están disminuyendo, y más ligero del lado de las compras, a medida que más inversionistas buscan una salida del mercado. Cuando la venta alcanza un clímax, el mercado bajista está a punto de llegar a su final, pero Desmond dice que no ve ninguna señal de un clímax aún.

7- Precisa: “Sentimos que hemos estado en un mercado bajista desde julio. Todo lo que hemos visto desde entonces sólo ha sido una progresión, casi como una enfermedad que estamos monitoreando y vemos que la enfermedad se está propagando“, dice. “Estamos aún muy lejos de un importante fondo“. Él está mirando por una señal de venta de pánico, pero dice que no ha llegado a ese punto todavía. “Todo lo que estamos viendo es el aspecto de un típico mercado bajista”, dice. Ayer, incluso productos básicos como el petróleo y el cobre disminuyeron, en medio de preocupaciones sobre el crecimiento mundial más lento. Los inversionistas colocan su dinero en refugios incluido el oro y los bonos del Tesoro, empujando sus precios a mayores alturas.

8- Respeto la opinión de Desmond, y de muchos otros que quieren más sangre, pero creo que los tiburones ya están olfateando a las presas. Es evidente que están presionando a la FED para que baje otra vez las tasas en su reunión de la próxima semana. Se les olvida que estamos en un año electoral y que la caída bursátil ocupa ya las ocho columnas de todos los diarios. Si la FED con la reducción de la tasa de interés, impulsa el crédito para mitigar las crisis y apoyar el crecimiento económico, los tiburones atacarán en esta o la próxima semana. No se nos olvide que la economía de EUA es la locomotora, y que si los gringos vuelven de nuevo a gastar, consumir y endeudarse, el globo todo comenzará a cantar: “Todos somos uno mismo”. Por lo pronto las acciones bancarias, las más golpeadas, como que quieren subir, las mejores tasas de la FED aumentarán notablemente sus márgenes de utilidades. Es como si a la marchanta que vende guacamole afuera de la Lupita, en el barrio de Logan, le bajan el precio de los aguacates, las cebollas y los tomates.

9- Conclusión: ya es tarde para vender, a lo mejor faltan unos días para comprar, y no se desanimen. Nunca debemos meter al mercado accionario, de alto riesgo, dinero que vayamos a necesitar en los próximos dos años. Guardemosliebres en el camino. Me despido. Ya me gritó mi mujer que ya está listo un pescado a la veracruzana, que no les cuento. Yo le digo que como estamos en recesión, ya no gaste, y que en vez de pescado o camarones me haga unas tostadas de pata. Que para ahorrar gasolina nos traslademos en bicicleta, y que yo me gastaré el “domingo”Mientras haya vida y nos sintamos útiles, viviremos ilusionados. Recuerden que siempre efectivo por si salen algunas que me da en la compra de helados de chocolate amargo. la paciencia es amarga pero su fruto es dulce y que no hay medicina para el miedo.

Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: