>LAS DOS ALMAS DE CHILE

Hernan Buchi

El milagro alemán de posguerra, que sacó a esa nación de la miseria de la derrota, validó la economía de mercado como el instrumento para lograr el progreso y pasó a ser el sello de los democratacristianos de ese país. Hace pocos días conocíamos las deliberaciones de la Democracia Cristiana chilena, que paradójicamente destacaban lo opuesto: la economía de mercado es para ellos la causante de la pobreza. La evidencia empírica mundial es cada vez más abundante en mostrar que el crecimiento es indispensable para erradicar la pobreza; sin embargo, algunos datos de la última encuesta Casen y elaboraciones de ella precipitaron a las autoridades de Mideplan a declarar que el crecimiento no es lo que saca a los pobres de su situación, sino políticas de Gobierno. Los datos requieren bastante análisis y, de ser ciertos, podrían interpretarse de manera alternativa; por ejemplo, como una prueba de que el crecimiento ya sea vía empleo o estructura de las familias se ha vuelto más progresivo en nuestro país.

Cuando los tigres asiáticos corrían hacia el desarrollo, fueron especialmente cuidadosos en no afectar el empleo vía normas laborales inspiradas en la supuesta lucha de clases. En nuestro país pareciera haberse entablado una competencia por establecer normas que dificultan más dar trabajo, especialmente a quienes más lo requieren: mujeres y jóvenes pobres. China, aún comunista y que sólo hace algunos años cambió su Constitución para permitir la propiedad privada, destaca como un valor a imitar la iniciativa que lleva a crear empresas, emplear e invertir: la sociedad entera les facilita cumplir su labor. Para muchos personajes públicos de nuestro país el emprendedor es un enemigo, del cual se debe recelar y a quien hay que castigar con obligaciones, impuestos y todo tipo de trabas.

La enumeración anterior podría seguir llenando páginas. Afortunadamente hay una contrapartida: hay voces dentro de la Democracia Cristiana que han manifestado su inquietud con las propuestas realizadas. El ministro de Hacienda fue extremadamente ponderado al mencionar la última encuesta Casen en su exposición de la Hacienda Pública; la misma autoridad intentó mostrar otro camino en materia laboral, incluso viajando a Dinamarca, y la oposición, un año atrás, se jugó el destino de una elección presidencial muy ajustada votando en contra de reformas laborales que el Presidente de la época envió para ayudar al candidato de gobierno. A pesar de toda la imagen negativa que se crea a las empresas, los jóvenes se toman más en serio que nunca en nuestra historia el espíritu emprendedor.

Es esta ambivalencia de almas lo que tiene a Chile vacilante a medio camino del desarrollo. Cuando primó el segundo de nuestros espíritus Chile avanzó a pasos agigantados y por más de una década creció a 8%. En la medida en que prevalece nuestra otra alma, el crecimiento se modera, y llevamos 10 años en que el promedio no supera el 4% a pesar de que en el camino el mundo mejoró tanto que las condiciones externas para Chile se pueden describir como espectaculares.

Efectivamente, en los últimos cinco años el promedio mundial de progreso está cercano al 5% y el cobre tiene su tercer año consecutivo de precios muy favorables. No creo que el fenómeno de las hipotecas subprime detenga abruptamente esta tendencia. Los que hoy se ven como excesos del mercado de hipotecas estadounidense llevaron a ese país a dar créditos que a la fecha son difíciles de cobrar. La estimación de las pérdidas posibles va desde los US$ 170 a 200 mil millones, más que el PIB chileno pero menos que el valor de mercado de uno de los grandes bancos. En sí mismo, y si no se transforma en una crisis de confianza, no podría descarrilar la economía mundial. Hace algunas semanas casi toma mal camino, cuando comienza a desaparecer el mercado de los “comercial papers” y se forman colas de depositantes para retirar su dinero en un banco en Inglaterra. Las autoridades monetarias mundiales respondieron adecuadamente y ese riesgo parece haberse superado.

Mas allá de la situación de las subprime que hoy nos preocupa y de las muchas otras que vendrán como ha sido la tónica de estos años, hay un fenómeno subyacente muy poderoso. Los cambios tecnológicos en transporte y comunicación, la globalización comercial y financiera, y la incorporación de nuevos actores a la economía mundial, como por ejemplo China y los países de la ex Cortina de Hierro, nos garantizan un fuerte momento de crecimiento hacia adelante. Con seguridad, Estados Unidos tendrá menor relevancia que en los últimos años y el impulso de baja de precios que introdujo China hasta ahora en muchos productos de consumo se moderará. Pero otras áreas mantendrán dinamismo y el precio de las materias primas nos seguirá beneficiando.

La última vez que por un período largo el mundo nos benefició, entre 1964 y 1974, el alma equivocada nos llevó a perder la oportunidad, destruimos nuestra economía y perdimos la capacidad de convivir pacíficamente. Hoy nos encuentra mejor posicionados que en aquella década. No hemos cometido los errores del pasado, pero tampoco hemos sacado el provecho que los pobres merecen. Ojalá los acercamientos recientes Gobierno-oposición en temas como los de educación y de equidad lleven a mirar las cosas con más sentido práctico y menos ideología. Estoy seguro de que al actuar así, el alma de los chilenos que busca el progreso y premia el esfuerzo será la que se impondrá y evitará que nos quedemos a medio camino del desarrollo.

Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: